Romina Power
El susurro de Romina
Por Jesús Palop

La mayor parte de los que leen estas líneas recordarán a Romina Power como una famosa cantante de los 80 que hacía duetos con su marido italiano Al bano y sobre todo por ser la madre de la buscadísima Ylenia Carrisi, eso nos demuestra lo desconocida que es en realidad para el gran público español.

Mujer polifacética donde las haya: pintora, escritora, poeta, cantante, compositora y actriz que logró conquistar con su dulzura y susurrante voz a gran parte de Europa. Romina Francesca Power, cuyo nombre fue en honor a la Iglesia donde sus padres contrajeron matrimonio, nace el 2 de Octubre de 1951 en Los Ángeles, California, en el seno de una familia de gran tradición por las artes escénicas: su padre el famoso actor hollywoodiense Tyrone Power, del que guarda gran parecido físico, su abuelo Tyrone Power Sr, su madre la mexicana Linda Christian protagonista junto a Robert Taylor del film de Richard Torpe The house of the seven hawks (1959) o de The devil’s hand(William J. Hole Jr., 1962) junto a su hermana, la también mexicana Ariadna Welter (la cual coprotagonizaría Rocky Carambola de Javier Aguirre junto al entrañable Torrebruno en 1981). Sus hermanos también tiraron hacia el mundo de la interpretación: Taryn Power, hizo sus pinitos en el fantástico con la magnífica Simbad y el ojo del tigre (Sam Wanamaker, 1977) con efectos animados del granRay Harryhausen o La serpiente del mar, (rodada en España por Amando de Ossorio. 1984) y por parte de padre Tyrone Power Jr. (Cocoon. Ron Howard, 1985), con el que Romina también haría algún dúo musical.

Con todo este árbol genealógico dedicado a los escenarios, Romina se crió en el ambiente de Hollywood. Una vez divorciados sus padres, cuando ella contaba con la tierna edad de siete años, fue enviada a formarse en colegios mexicanos instalándose posteriormente en Italia, donde debutaría en el cine a los trece, haciendo de lolita en Menage a la italiana (Franco Indovina, 1965), una producción de De Laurentis junto a Ugo Tognazzi y la cantante Dalida. A esta le seguirían Come imparai ad amare le donne (Luciano Salce, 1966) al lado de Elsa Martinelli y Anita Ekberg, Seguro de virginidad (Giorgio Bianchi, 1967) o Veinticuatro horas en la vida de una mujer (Dominique Delouche, 1968)

Romina vivía en esta época con su madre, Linda Christian, alcohólica y adicta al LSD, sustancia de la que también se haría consumidora. Además, caería en las garras del cine erótico, enseñando sus encantos en películas como Las trompetas del apocalipsis (Julio Buchs, 1969), toda una rareza de tintes fantásticos dentro del cine español sobre una serie de suicidios misteriosos, Corrupción insaciable (Alberto De Martino, 1969) y sobre todo Justine (1969), film del prolífico Jesús Franco basado en el libro del Marqués de Sade, interpretado por Klaus Kinski.

Aunque Romina se apartaría poco a poco del género tras conocer al que sería su futuro marido Al Bano, famoso cantante italiano de la época, en el musical Nel sole- I due camerieri (Aldo Grimaldi, 1967) y L’Oro del mondo (Aldo Grimaldi, 1968). Romina y Al Bano se casarían en Julio de 1970, en una ceremonia que fue todo un acontecimiento social y del que aprovecharían para grabar el tema Storia di due innamorati. Debido al éxito, participarían en más films juntos como dueto musical: Il suo nomme è Donna Rosa (Ettore M. Fizzarotti, 1969), Pensando a te (Aldo Grimaldi, 1969), Mezzanote d’Amore (Ettore M. Fizzarotti, 1970) y la segunda parte: Mi amor no morirá (Ettore M. Fizzarotti, 1970) y Champagne in paradiso (Aldo Grimaldi, 1983).

Su matrimonio sería durante casi tres décadas, uno de los más estables del mundo del colorín, y tendrían cuatro hijos: Ylenia, Yari, Romina Jr y Cristel. Todos ellos encaminarán sus pasos hacia el lado artístico: Ylenia se atrevería a hacer sus pinitos en el mundo de la canción con su madre en el tema Abbi Fede, Yari como cantante y compositor, y las más pequeñas entrarían directamente en el mundo del famoseo, Romina Jr participando en la versión italiana de La isla de los famosos y Cristel en La granja.

Una vez reciclada en cantante melódica, con su característica melena, su sensual y elegante voz, en contraposición a la estridencia de Al Bano, y sus vestidos imposibles- resquicios tal vez del LSD de su adolescencia- Romina grabaría varios discos de éxito junto a su marido, rompiendo records (en 1982 tuvieron cuatro singles en el top ten italiano) con canciones como Felicita (con los que quedaron segundos en San Remo en 1981), Fragile o Sharazan y participarían incluso dos veces en el Festival de la canción de Eurovisión, en 1976 con Noi lo rivivremo di nuovo quedando séptimos y en 1985 cantando Magic, oh magic, repitiendo posición y después de haber ganado el Festival de Sanremo el año anterior con la canción Ci sarà.

Romina también probaría en solitario en singles como U.S.América (1979), temas compuestos por ella, como la sobrecogedora poesía Una madre, un niño, el tiempo y yo o una adaptación de El baile de los pajaritos: Il ballo del qua qua (1981), convirtiéndose en una auténtica diva infantil bailando en escena con pollos de peluche a tamaño natural. También conduciría programas en la televisión italiana y escribiría varios libros, entre ellos una biografía de su padre, Tyrone Power (Cercando mio padre, 1998) y una autobiografía junto con Al Bano (Autoritratto dalla a allar, 1989) o la más reciente, Upaya (2005) que venía acompañado de un dvd con un documental dirigido por ella misma en la India.

En 1996 regresó a la actuación, después de la misteriosa desaparición de su hija primogénita Ylenia Carrisi en Nueva Orleáns en 1994(que aun hoy en día sigue siendo carne de programas del corazón), y de un divorcio nada pacífico de Al Bano, en la miniserie El retorno de Sandokán (Enzo G. Castellari) y en Tutti i sogni del mondo (Paolo Poeti. 2003) y en teatro representaría durante tres años la obra Los monólogos de la vagina.

Actualmente vive retirada y dedicada al yoga, a la meditación y a la pintura, aunque aún no le ha dado un adiós definitivo al cine, su última participación data del presente año en la última película de Abel Ferrara, Go go tales, comedia ambientada en el mundo del cabaret y rodada en los célebres estudios Cineccittá. Así que, como podemos ver, tenemos Romina para rato.
Y para los que hayan llegado hasta el final, podéis visitar su web en:
www.rominapower.it
Web de Al Bano y Romina Power:
http://www.geocities.com/angela79at/
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