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Miguel Bosé en Las Ventas:
¡¡Papito dame más!!


Por AbsolutMe

21 de junio de 2007. Toda España aplaude la llegada del verano y el Día de la Música, la fecha perfecta para salir con las amigas a uno de los grandes acontecimientos musicales del año: la celebración de los 30 años de carrera de Miguelísimo Bosé. El Papitour llega a la Plaza de Toros de las Ventas de Madrid. La cita era a las 22:00, por lo que allí nos plantamos a las 21:30 dispuestos a darlo todo por Papito. Nada más llegar, la primera visión fue una oleada de treintañeras mal conservadas y nuevas generaciones de pijas haciendo infinitas colas que se entrecruzaban y nadie sabía dónde empezaban ni terminaban. Un caos de estrógenos que educadamente hacían cola esperando por ver al ídolo de su etapa SuperPop. Tras cierto caos, logramos entrar al albero y hacernos un hueco entre marujas que se habían escapado de sus maridos dejándoles la cena en el microondas, niñatas con sus mejores camisetas de Bershka, novios sufridos adjuntos a su ilusionada acompañante e incluso algún que otro rockerillo porrero (en serio!).

El repertorio que se iba a oír no era ningún misterio, ya que había pedido a desde su página web la elección de los temas… y bajo mínimos cambios, se cumplió. Con 20 minutos de retraso, cuando todavía había gente intentando entrar y el sol ya había desaparecido, se apagaron las luces y empezó a sonar una intro con acordes de Amante Bandido y Duende. El escenario un tanto sobrio se llenó de color y, en medio, apareció él. Miguel Luchino González Bosé iba de riguroso negro y un look mucho más cuidado que en el concierto de los 40 Principales (¿dónde habrá metido esos jamones que lucía hace un año?) Pelo canoso cortísimo y un lifting/botox un tanto exagerado que lograba ocultar parte de sus 50 años. A destacar una pulsera roja en su mano derecha que recordaba al Kabbalah… no le habrá captado la vieja en su secta, no?

“He tocado fondo y digo hondo y profundo…” Con “Sereno” empezaba el show , encadenándola con versiones muy bailongas de “Duende” y “Nena”, mientras se movía en el escenario con las chicas del coro. Bosé, en su primera interacción con el público, anunció que el show se estaba retransmitiendo en directo para Italia a la vez que se grababa el dvd que deje un recuerdo de esta gira para la posteridad. Tras este paréntesis, siguió con la canción dedicada a su padre “El Hijo del Capitán Trueno” y la más que conocida “Bambú” pero sin Ricky Martín acompañándole… a tomar por culo una de las ilusiones de la noche!!! Eso sí… en este momento más de un tampax se lleno de flujos femíneos cuando el hijo de la del pelo azul se quitó la chaqueta. ¡¡¡QUÉ CALOR!!!!

Dispuesto a desgranar todos los éxitos de su carrera uno detrás de otro, continuó con “Gulliver”, con unos muy acertados arreglos de guitarras eléctricas, y “Salamandra”. En esta canción se empezó a notar la diferencia generacional, ya que muchas de las púberes presentes no sabían ni tatarearla y aprovecharon para pedirse una cervecita que les entonase y aclarase la garganta, porque venía el primer momento clave de la noche. Los primeros acordes de “Sevilla” lograron unificar de nuevo a todos asistentes, rendidos ya al protagonista de “Libertarias”. A destacar la pluma que soltaba Miguelito abanico en mano… no comment. Y dio paso a la primera invitada de la noche: Leonor Watling apareció con un traje negro ajustado y zapatos rojísimos; muy guapa, pero con unos complementos un poco de gitana de rastrillo… Con ella cantó “Este Mundo Va”. Se notaba colegueo entre las chicas Almodóvar y esta comodidad se retransmitía al público. Esta primera parte danzarina del concierto terminaba con “Partisano” y “Sol Forastero”, esta última ralentizada mientras aparecían banderitas de los States: típico y sin gracia.

Y aquí empezó el segundo acto del concierto, el más esperado y comentado de toda la noche. Tras un discurso del a la vez cantante, director teatral y actor en el que instaba a la gente a cantar como se hacía hace años, empezó a tocar los éxitos de la etapa en la que iba vestido con mayas. Yo, que de pequeño oía las cintas de mis hermanas y me sé todas esas canciones de memoria, empecé a entrar en modo histeria talifana ON. Empezó con “Amiga” y fue enlazando un éxito detrás de otro sin darnos tiempo a recuperarnos de la emoción de volver a oír todas esas canciones. “Teorema” y “Creo en ti” fueron las elegidas para seguir. En este punto, otra vez las pequeñas adolescentes que no sabían nada de la existencia de esta etapa musical del presentador de “Séptimo de Caballería”,  bostezaban y se preguntaban que tipo de horteradas eran esas canciones que parecían de campamento scout. Continuó con “Morir de Amor”, gran éxito que compuso para él José Luis Perales, y las lagrimitas nostálgicas acabaron de caer cuando toda la plaza coreó junto a Miguel “Linda”, una de las mejores y más recordadas canciones de su primera etapa. Después vino la marcha petarda con “Don Diablo” y “Super Superman” a ritmo setentero. Os juro que había gente que comentaba que no sabía que esas canciones eran suyas!!! Qué país… El revival terminó, como no podía ser de otra manera, con “Te Amaré”, himno del romanticismo patrio.

“Los Chicos No Lloran” fue la encargada de traernos de nuevo al Bosé actual. Tras una declaración de amistad profunda entre ambos, el hijo del torero invitó al escenario a Rafa Sánchez de La Unión. Por este hombre los años no pasan… sigue igual de fracasado que en los 90!!! Juntos interpretaron el mítico dúo “Manos Vacías” con muchas bromas y complicidad… “Morenamía” fue la canción previa al siguiente artista (por decir algo) invitado: de su propia sangre salió Bimba Bosé, con su look andrógino recalcitrante, top horroroso que sólo podía ser de David Delfín y la nariz a la que nunca acabaremos de acostumbrarnos. “Como un Lobo” fue la canción elegida para el dúo, y aunque la chica no canta mal, es tan sosa en el escenario (absolutamente estática) y me da tantas arcadas verla que no pude disfrutar del todo de la actuación… Espero que disfrutase, porque es la primera y última vez que va a estar en un escenario con aforo completo… si ni siquiera sería capaz de llenar el salón de actos de un colegio!!!. Cuando la sobrinísima abandonó el escenario, tocó momento lentitud con “Si Tú No Vuelves”. Como toda su pandillita, Bosé no pudo ser menos y tuvo que soltar un rollo solidario casi echando la bronca e instando a los en este momento aburridos asistentes a visitar los stands de no sé que ONG. ¿Cuándo se van a enterar de que la gente va a los conciertos a divertirse y no a que les sermoneen sobre desgracias, que cada uno ya tiene las suyas personales? Como no, ahora venía “Nada Particular”, la canción más coñazo de Miguel.

Tras un amago de abandonar el escenario que duró 30 segundos, empezó la última parte del espectáculo. El actor de “Felpudo Maldito” apareció sólo en el escenario, con una camisa blanca e interpretando “La Belleza”, una versión del coñazo de Aute. No estuvo tan mal como era de esperar, pero como hizo exactamente lo mismo en Gira-Dos, no sorprendió a nadie. A destacar que la canción acabó con una cruz en el escenario… (entre la pulsera roja y esto yo me empiezo a mosquear). Y el momento balada continuó con una logradísima versión de “Olvídame Tú”. Se acercaba el gran fin de fiesta… Empezaron a salir corazones del escenario y Bosé comenzó a cantar la canción del mismo nombre (“Corazones”) dando paso a Ana Torroja. Esta, envuelta en un traje plateado que no tiene perdón y uno morritos cada vez más grandes, se contoneó por el escenario. Parecía que se caía La Monumental… (detalle: Ana le dio un par de picos a Miguel ante la atónita mirada de miles de fans, pero tras el último este se tuvo que limpiar los morros… ¿le dejaría un poco de silicona en los labios?) La gente no quería esperar y tras la salida de Ana, todo el mundo pedía el gran éxito de su carrera. Ante la insistencia del público, Miguel presentó a su última invitada, nada menos que Alajjjjka señores!!!! La del pelo rojo empezó a cantar “Amante Bandido”, a menearse y jugar con Bosé por el escenario mientras agitaba la melena como sólo ella sabe. La verdad es que un dúo tan raro como este dio como resultado una actuación impresionante con una sincronización perfecta y una química nunca imaginada. Aquí todo daba igual… lo importante era no parar de bailar y de gritar. Y llegó el final de fiesta, tocando de nuevo “Nena”, pero en su versión 2007 y sin Paulina. Un final un poco flojo, sobre todo después de la emoción del dúo con la mexicana de las tetas siliconadas y marido ambiguo. Tras los agradecimientos y aplausos, se encendieron las luces y el show llegó a su final. Dos horas y media de concierto que pasaron volando en un show que, sin grandes artificios, dejó un sabor de boca mucho más que dulce. Ahí se demuestra quienes son verdaderos artistas. Miguel, Bosé, Papito… sólo me queda decirte una cosa: quiero más!!!

 

6 julio 2007

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