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Por qué no me gustan Mortadelo y Filemón

Por Misternny

Mortadelo y Filemón. Sin lugar a dudas los personajes de comic español más famosos del mundo, y de hecho los únicos que han sobrevivido a la debacle que sufrió la Editorial Bruguera a finales de los ochenta. En 2008 continúan saliendo nuevos álbumes de MyF, y suponemos que ya estarán al corriente de que ya se ha rodado una nueva película de alto presupuesto sobre los interfectos

Se cumplen 50 años desde la publicación de la primera historieta de MyF y la fórmula del éxito parece inagotable. Pero… ¿Dónde está el secreto del enorme arraigo que tienen estos personajillos entre generaciones y generaciones de españolitos?

 

Analicemos detalladamente los tebeos de este par de detectives:

Invariablemente, todas las aventuras de Mortadelo y Filemón tienen la misma estructura: El "Super" encarga a sus agentes más cazurros una misión que se divide en seis os siete partes: buscar siete joyas, atrapar a una banda de siete maleantes, probar siete inventos del profesor Bacterio, etc... Así, encontramos que en los seis o siete episodios en los que se suele dividir la historia son clónicos entre sí, empiezan con un gag que casi siempre se desarrolla en las oficinas de la TIA, en el que se mofan del "Super", continúa con gags relacionados con la misión que han emprendido.

Se supone que este es el secreto del éxito de Mortadelo y Filemón, su humor estúpido a base de acumular situaciones ridículas, quizás por eso la historia es lo de menos. Finalmente resuelven la misión, casi siempre por casualidad, y acaban las historietas con la consabida persecucion, recurso narrativo usado hasta la saciedad por los dibujantes de la "escuela Bruguera"

El universo que retrata Ibáñez en las páginas de su infecto tebeo está totalmente alejado de la realidad, me explico, aunque últimamente las historias de MyF tocan temas de actualidad ( El Euro, Operación Triunfo, las vacas locas, el Nuevo catecismo, Fernando Alonso...) el mundo en el que se mueven estos personajillos recuerda a la España de los sesenta: las tranquilas calles por las que se pasean los gendarmes y no hay apenas tráfico, esas oficinas equipadas únicamente con máquinas de escribir de esas que ya no se ven, los mueble, la ropa con la que visten los personajes, los bigotitos fachas, esas modernas computadoras que ocupan habitaciones enteras y están llenas de botoncitos y lucecitas, los jefes fumándose sus puritos, los maleantes que van con su antifaz y su gorrilla... Podríamos seguir hasta el infinito ennumerando esos pequeños detalles que contribuyen a crear ese extraño aroma a rancio que desprenden los tebeos de M y F.

Consecuencia inmediata de este desfase es la escasa atención que Ibáñez presta a los personajes femeninos, casi inexistentes. Durante años, Ofelia, la secretaria, era la única mujer que se movía por las oficinas de la TIA, está perdidamente enamorada de Mortadelo, y sólo sirve para ser blanco de los más crueles y humillantes comentarios y bromas a costa de su exceso de peso. Hace unos años, Ibáñez decidió meter a un nuevo personaje femenino, Irma, la nueva secretaria sexy, que sería a partir de entonces victima de acoso sexual en la TIA.

Por alguna extraña razón todos los personajes principales de las aventuras de MyF , y , por extensión, todos los personajes de Ibáñez (Rompetechos, Sacarino, Pepe Gotera y Otilio) son calvos. Inquietante coincidencia.

Es que en el fondo todos los personajes de Ibáñez están cortados por el mismo patrón. El personaje principal (Mortadelo, Sacarino, Otilio, Rompetechos) es un despistado que hace las cosas mal sin enterarse. El personeje segundón suele ser el jefe del anterior (Filemón, El Dire, Pepe Gotera), y que dirige el cotarro con bastante poco acierto. Suele haber otro personaje superior más, (El Súper, El Presi) que sufre en sus carnes las incompetencias de sus subordinados.

El masivo éxito de estos tebeos hizo que en los ochenta casi todos los chavales intentaran dibujar igual que Ibáñez, hipotecando un futuro como autores de comic. Editorial Bruguera disponía en sus talleres de un ejército de dibujantes preparados para hacer tebeos de M y F con un estilo clónico al de Ibáñez, ya que el autor catalán no podía dibujar semanalmente tantas páginas comos sus fans demandaban, pero no importaba que estas historias no estuviesen dibujadas por Ibáñez, pues estos anónimos autores estaba adiestrados y conocían a la perfección la amnera de dibujar y el estilo de los guiones de su mentor.

Menos mal que las nuevas generaciones no tienen que sufrir las aventuras de esta pareja, ya que están demasiado ocupados con la PlayStation como para molestarse en coger un comic de lo que sea...

Y como tampoco queremos echar demasiada mierda sobre este mito pasaremos por alto el hecho de que Ibáñez a la hora de trabajar siempre tenía a mano los tebeos de Franquin de donde sacaba más de una idea…

 

 

 

25 de enero 2008

 

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