
Marta Sánchez arrasa en Yeles
¿QUÉ? Concierto de Marta Sánchez
¿DÓNDE? Recinto Ferial Yeles, Toledo
¿CUÁNDO? 9 de junio de 2007
Ver todas las fotos del show
Ver la biografía de Marta

Pocos sabían de la existencia Yeles hasta que Marta Sánchez decidió abrir su actual gira allí. El concierto era un verdadero evento en este pueblecito toledano y, teniendo en cuenta que ninguna otra diva de la canción había atrevido a visitar aquellos parajes, estábanos en el sarao del verano de toda la comarca. No es de extrañar, por tanto, el alcalde ordenase hacer camisetas que dejaran constancia de la cita.
Tal y como pudimos comprobar, había autóctonos que estaban encantados con el encuentro. “Es gratis” decía una paisana con una sonrisa en la boca. Sin embargo, la pobre mujer ignoraba el caché de la Marta: 58.000 euros por bolo, casi el doble que el de su anterior tour. Si tenemos en cuenta que la localidad cuenta con apenas 5.000 habitantes, la visita de la ex Olé Olé salía a más de 10 € por habitante.
Pero no todos estaban tan contentos. Un joven se quejó de la contratación. “Vaya, mierda. Podían haber traído a Melendi o a La Pantoja”, espetó el muchacho. Como te lo cuento que es verdad. Viendo los gustos tan eclécticos de sus vecinos, intuimos que la Sánchez no está a la altura de un acto social en Yeles. A pesar de todo, LMC no tuvo constancia de ningún incidente durante el show y la calma reinó en aquel descampado.
La redacción de la web llegó pronto al lugar para coger sitio. Una hora antes de que empezara todo, sólo veintena de maricas y alguna chica se agolpaban en un par de filas. Eran los componentes de los clubs de fans de la Marta, que como ladillas la siguen día y noche a donde quiera que vaya.
Veinte minutos antes arrancar, la Madonna española salió a ensayar. Lo hizo luciendo un recogido improvisado y unas gafas macropantalla. La estampa era de lo más total, aunque sí que era algo cutre ver cómo una artista que en su día vendía cientos de miles de copias hacía ella misma las pruebas de sonido. Si a eso le sumamos que el escenario era el mismo de la anterior gira sólo que pintado de negro, nos preguntábamos a dónde había ido a parar el dinero de su elevado caché.
Los talifanes no cesaban de gritarla al ver a su idolatrada rubia. Ella, como las grandes divas, estaba a lo suyo. Sólo hubo un momento, después de tanta insistencia, que miró al público y sonrió. Se la notaba nerviosa y no era para menos porque estrenaba banda. En vez de recurrir a la charanga de pueblo que tenía en su Gritis Jits Tour, ahora tenía un equipo más joven. En su crew se encontraba un muchacho que probaba los loops con su Mac. Sin duda, es lo más parecido a Jacques Lu Cont que va a tener la Marta en toda su vida.
Cuando cayó la noche a aquel pueblo perdido en La Mancha, ancianos, marujas y madres de las que pasan por altar de penalti abarrotaban la explanada. Ante ese público tan selecto, comenzaron unos arpeggios de sintetizadores. Sí, se parecían a los de “I Feel Love”. Muy, pero que muy fuerte, tía. Sin embargo, no sonó el “Future Lovers”, sino “High Energy”. Con una de las peores canciones de ese flop que ha sido Miss Sánchez, salieron los bailarines y, con ellos, la Marta. Para sorpresa de todos, no iba con mayotte rosa, ni con un corsé con tetas en cono… Portaba un vestido con capucha clavadito ¡al de Kylie Minogue en Can’t Get You Out Of My Head! It’s hard, it’s true. Lo curioso del asunto es que detrás de todo el diseño de vestuario se encontraba Locking Shocking! Qué moderna es que es la Marta!
“Desconocida” continuó el show. El tema que titula a la versión castiza del Ray Of Light apareció totalmente renovado. Nada de ese pestiño indio del la versión original, sino con un toque más bailongo. Era muy Confessions, sí. A pesar de todo, la interpretación mantuvo los gritos hinduistas e incluyó una coreografía de brazos formada por Marta y una bailarina que emulaba al dios Vishnú. Y es que la cantante de “Caradura” es de lo más espiritual, chica.
Cuando parecía que el concierto despegaba, ¡zas!, llega la primera balada de la noche: “Tienes Que Vivir”. Otra bailarina toma el relevo y la sustituta de Vicky Larraz se quedó a un lado de la tarima, oculta por ese recurso tan manido que es el humo. La danzarina cogió un aro que se había descolgado y comenzó a hacer una especie de malabarismos. Era totalmente surrealista. Imagínate un numerito a lo Circo del Sol y la Marta, en un segundo plano, como si fuese el hilo musical. ¡Era para quedarse allí clavada del estupor!
El corte que dedica a su hija Paula nos dejaba a todas horrorizadas al intuir cómo podía transcurrir el resto del repertorio. Y se produjo lo temido: “Sigo Intentando” alargaba el recital de canciones lentas. Sí que es verdad que el ver a la Sánchez totalmente encuerada le daba un poco de vidilla al asunto y con lo proyectado en las pantallas más. Era un vídeo con imágenes difuminadas de ella con el pelo mojado, moviendo la cabeza de un lado para el otro, en una faceta de lo más Björk. Y es que la cantante se revelaba en Yeles como un icono de la renovación ibérica.
El siguiente tema fue “Reina De La Radio”. La artista que fue al Golfo a animar nuestras tropas seguía postrada en la lejanía. El protagonismo lo cobraba ahora a seis bailarines que no pararon de menearse en los casi cuatro minutos que duró la canción. Fue entonces cuando afloró todo el esplendor del concierto.
Las coreografías eran realmente innovadoras. Y nos dejó a todas estupefactas al descubrir que llevaban la firma de Dani Pannullo, un creador de irrefutable prestigio internacional. Con esto y Locking Shocking, comprobamos lo bien que había invertido la Sánchez y, por tanto, quedaba más que justificado su costoso caché.
Todo ese batallón escénico continuó con “Embrujada”. El espectáculo lo acapararon los visuales, en los que salían imágenes de la señora de Cabanas vestida con un mayotte rosa. Obviamente, la estampa era evidentemente Hung Up”, pero el pelo rizado y leónido le daba un toque más suyo. En dicho vídeo, aparecía una Marta ingenua a la vez de provocativa que se dedica a retozarse por el suelo al tiempo que no se despega de un televisor. Como no, en el salía Tino Casal.
Cuando los visuales empezaban a convencer, llega una composición de videoarte en “Desafinados”. Se reproducía, marcha atrás, una secuencia de gotas se van condensando en un cristal. Todo como muy conceptual y muy Musac. Para ambientar tal cuadro, su equipo interpretar una pieza de ballet más clásico. De esta forma, Marta iniciaba en Yeles una labor de sensibilización para el vulgo.
Si hasta este momento, la Marta había conseguido morderse la lengua para no poder coger prestadas cositas de Madonna, a continuación, lo iba a mandar todo a la mierda. La ex de Jorge Salati se dispuso a tocar ese himno generacional que es “Soldados del amor”, guitarra en mano. Miss Sánchez, incluso, se atrevió a tocar unos acordes, tal y como hacía la Mrs. Ritchie en “Ray Of Light” y “I Love NY” durante su Confessions Tour. Las referencias eran muy claras, pero como Yeles no había entrado dentro de la última gira de la Reina del Pop, la puesta en escena le quedó de lo más trasgresora. Durante esos instantes, un vídeo corazones pixelados que iban explotando y formando otros más pequeños. No es que fuese el súmmum de nada, pero hay que reconocer que le quedó chulo.
“Si me faltan los recuerdos” siguió con el show. Afortunadamente, Marta no introdujo a Alaska a través de la pantalla. Acaparó, por tanto, todo el peso vocal. Y digo afortunadamente porque hubiese sido demasiado previsible. En su lugar, la madrileña aparecía en la pantalla meneando el pelo de un lado para otro.También estuvo apoyada por las coreografías de los cinco bailarines que lucían estilismos plateados. De esta forma, que la mujer que desveló su color de pelo natural en Interviú se autohomenajeaba haciendo referencia a esa gran hito cinematográfico que es Supernova.
Lista para conquistar
Con tantas emociones por asimilar, los talifanes necesitaban un respiro. Sus caras no podían ocultar su fascinación ante la evolución de la Sánchez en la nueva gira. Aprovechando ese momento de intercambio de pareceres, la peliteñida se fue a probarse otro traje. Mientras tanto, estaban en la palestra cinco bailarines, que realizaron una numerito inspirado en los krumpers. ¿Que qué eso? Pues los típicos tíos de suburbios que padecen espasmos a la vez que emulan bailar (ver vídeo “Galvanize” de Chemical Brothers, para comprenderlo). Como ves, el concierto era moderno de verdad.
Luciendo ya una especie de camisón negro, unas mallas doradas y una tiara, la Marta estaba dispuesta a darlo todo. El arranque de este sprint interpretativo sería “Soy Yo”. El que es uno de los dos únicos jits de su carrera llegó en una versión más dance. En momentos, recordaba en “Music Sounds Better With You”, de Stardust, y en otros al “Love Generation”, de Bob Sinclair. Con esta melodía, las gentes de Yeles se desataron y comenzaron a corear el estribillo con verdadera pasión.
Señalar, que tal y como anunciaron en exclusiva elcliche.com, la Sánchez incluyó el casco-bola de cristales en su vestuario. Aunque hay que aclarar que no lo llevaba ella, sino una de sus bailarinas.
Aprovechando el tirón y en un alarde de lucidez, la ex de Tarodo decidió con “Superstar”. Ella y su ejército de danzarines se dejaron la piel en el escenario con este éxito de las listas de politonos. Cuando la pobre se quedaba sin voz, incitaba al público a cantar la reconversión del jitazo de Depeche Mode. Claro está, sólo los talifanes se sabían la letra y la Marta se topó de lleno con su cruda realidad: no es la diva que cree ser.
La señora de Cabanas lo dio todo y no podía ocultar su cara de sofoco ante el esfuerzo realizado. Por eso, no era de extrañar que interrumpiese su Confessions Tour con “De Mujer A Mujer”. El tema se sometió a un lifting y se interpretó en una versión chill out.
Lo mejor de todo es que ella aparecía sentada en la tarima haciendo una especie de tijeretas. Era un poco como el número bollo de “Mujer Contra Mujer” que sale en el musical Hoy No Me Puedo Levantar. Y no es pura coincidencia ya que el negro de los bailarines de la presente gira formaba parte del elenco del espectáculo teatral de Mecano el año pasado.
Antes de terminar “De Mujer A Mujer”, Marta contuvo unas estrofas con “Vivo Por Ella”, algo que fue recibido con una fuerte ovación. Éste mini medley estuvo muy acertado porque la peliteñida se quitaba dos baladas de una tacada y evitaba así que el público se quedara sopa.
Por si las moscas, Miss Sánchez tocó “Levántate”, con la que volvió a sacar su faceta más bailarina. Esta cara se prolongó con “Quiero Más De Ti”, que por suerte, esta vez no incluyó la coreografía cutre del vídeo.
Era hora de cambiar de modelito. Se producía entonces un nuevo descanso. En esta ocasión, sería el Jacques Lu Cont de la Marta el encargado de amenizar la espera. El muchacho tomó su Mac y pinchó un house algo rancio.
La traca final
La predecesora de Sonia del Rosario Santana regresó a la palestra con un vestido dorado que estilizaba bastante su figura. La verdad es que las mallas que llevaba le hacían un culito respingón algo panorámico. Pero también es cierto que revelaba lo finas que tiene las piernas, algo que la rubia de bote ha conseguido con la ayuda de su amada lipoescultora.
Si hasta el momento, Marta se había olvidado algunas de sus temas más trash, obsequiaría entonces a su público con ese alarde de poesía que es “Frida y Sus Flores”. Al ritmo de los versos “Frida y sus flores/Frida, no llores” la Sánchez continuó dándolo todo.
La canción que cerraría el concierto sería, como no, el otro de los dos jits que posee: “Desesperada” Al tiempo que la artista agotaba sus últimas fuerzas, la pantalla emitía imágenes de toda su carrera: su debut en “Sabadabadá”, el programa de Torrebruno que tenía en TVE, su etapa con Olé Olé... Era como lo que hizo Madonna en su Re-Invention, pero un poco más cutre.
Con estos momentos llenos de nostalgia, la Sánchez concluía la primera parada de su Patronal Tour 2007. La cita fue un éxito y, viendo lo que se hace en España, la cantante superó cualquier tipo de expectativas. Es más, si comparamos con lo que hace Dover en su actual gira (con un caché de 60.000 euros), Marta queda en un lugar más que digno.Hizo un show curioso, con un repertorio más que decente y con un espectáculo visual totalmente a años luz de lo que se hace en España actualmente. Y con Locking Shocking y con Dani Pannullo.
Una vez acabado todo, las gentes de Yeles quisieron despedirse de la artista y no dudaron en no respetar las cintas que cercaban el backstage sin que nadie tomara cartas en el asunto. A pesar de esta invasión, la cantante quiso satisfacer los deseos de la plebe y firmó algún que otro disco. A los minutos de recoger unos globos en forma de flor y algún que otro regalito, se metió en su 4x4 con su toda su familia. La Marta se iba así del pueblo con una escena de lo más Pantojil.
Ver todas las fotos del show
Ver la biografía de Marta
Antonia Delata ladelatamemata@gmail.com
Los Mentideros 2005-2006 |