
Summercase 2006:
Rememorando los noventa
¿QUÉ? Summercase
¿DÓNDE? Boadilla del Monte (Madrid)
¿CUÁNDO? 14 y 15 de julio
Los festivales se han convertido, al igual que Georgie Dan o la horchata, en uno de los mástiles del verano. De hecho, no existe fin de semana del periodo estival que no se celebre alguno en nuestro país. Y es que en el último lustro este tipo de eventos han aflorado en la península con la misma rapidez que se reproducen los zombies en una película de George A. Romero.
El último en surgir ha sido el Summercase, doble festival montado por el sello Sinamon que recluta grupos para tenerlos todo un fin de semana en el puente aéreo. Y para ser la primera edición el cartel no estaba mal: Chemical Brothers, Massive Attack, Daft Punk, Fatboy Slim, Divine Comedy... Uhm... Sí, chica, ya es hora de iniciar el revival de los 90, que los 80 ya huelen!.
Como toda novedad, el festival no estaba exento de polémica. El pueblo, un área de yuppies acomodados, se había movilizado en varias ocasiones para evitar su celebración, llegando a alegar que se trataba de un macrobotellón. Al llegar al recinto, se comprende el motivo de este boicot: las carpas estaban a escasos 50 metros.
Lo más curioso del Summercase es que lograba congregar a fauna de lo más variopinta sin que ninguna de las especies desentonase. Allí podías toparte con bakalas (donde quieran tocar los Chemical –pronúnciese con ch-, allí están los niñatillos pastillófilos), lectores de la NME (Maximo Park, Dirty Pretty Things y toda una camada de grupos que comienzan por “The”), feligreses de la Rockdelux (Sparks, James Murphy, Bell Orchestre), maricas refinadas (Rufus, New Order, Astrud) y hasta radioyentes de los 40 que van de indies (Keane, The Cardigans, Dandy Warhols). Todos bien distintos y todos igual de integrados.
El festival arrancó el viernes con poco fuelle. El primer nombre destacable en salir fue DANDY WARHOLS. Ninguno de sus componentes lograba maquillar la mella que ha dejado en ellos el paso de tiempo. Tanto, que, sin su toque chic de antaño y con unos cuantos kilitos de más, parecen su peor caricatura. Para lo que acostumbran a hacer en directo, los americanos estuvieron decentes y eso que rehusaron tocar “Bohemian Like You”. Para desquitarse de la etiqueta de one-hit-wonders, recurrieron a otros de sus singles como “Not If You Were...” o “Get Off”. Insisto en que sonaron mejor de lo esperado.
Los que sí que estuvieron a la altura fueron DIVINE COMEDY y eso que presentaron los temas de su nefasto último trabajo, Victory For The Comic Muse. Afortunadamente, Neil Hannon y su media docena de músicos no se cebaron mucho con las nuevas canciones y tocaron la mayor parte de sus éxitos (“Nacional Express”, “Something For The Weekend”, “Generation Sex”, “Tonight We Fly”, “Becoming More Like Alfil”) y alguna que otra grata sorpresa (“Charmed Life”). La elegancia de Hannon y la calidad de su directo hicieron del concierto una de las mejores veladas del festival.
La decepción del día fue, sin lugar a dudas, RUFUS WAINWRIGHT. La locaza de la escena indie se presentaba ella sola para realizar un set acústico. No supo llenar el escenario y las canciones, desprovistos de cualquier tipo de acompañamiento más que el que a veces le proporcionaba su oronda hermana Lucy, sonaban todas iguales. Una auténtica chapa.
Otros que no tuvieron un buen día fueron NEW ORDER. Ni sus bailes de hooligan de geriátrico ni el repertorio fueron lo que llevaron al traste su interpretación. Es más, tocaron casi todos sus clásicos. En la primera parte del set, se centraron en sus temas guitarreros (“Crystal”, “Regret”, “Ceremony”, “Waiting For The Sirens’ Call”, “Turn”) y otros de su etapa como Joy Division (“Love Will Tear Us Apart”, “Transmission”, “24 Hour”). En la recta final del concierto, Bernard Sumner y los suyos optaron por su vena más bailable: “True Faith”, “Bizarre Love Triangle”, “Temptation” y, como no, “Blue Monday”.
Si tocaron todo jitazos, ¿qué fue lo que hizo de su actuación algo como para olvidar? Pues resulta que su técnico de sonido tenía menos oído que Idaira. El bajo de Peter Hook se comía gran parte del sonido, saltaron en un par de ocasiones las bases... Si hasta el grupo se quejó y todo. Un desastre, vamos. A pesar de los pesares, el público, que tenía más ganas de bailar que Carmina en el Rocío, quedó rendido ante ese derroche de clásicos.
Poco antes de que abandonaran NEW ORDER, PRIMAL SCREAM irrumpían en el escenario de al lado. Y en contra de cualquier pronóstico, Bobbie Gillespie apareció consciente. Y es que parece que romper con Kate Moss ha sido su mejor terapia de rehabilitación.
PRIMAL SCREAM cumplieron pero no emocionaron. Desgraciadamente, la banda se decantó por su vena rockera (“Medication”, “Rocks”, “Country Girl”), aunque también hubo un pequeño hueco para sus flirteos con la electrónica (“Swastika Eyes” y “Kowalski”). La anécdota fue que, en un momento de euforia, la teclista de Dandy Warhols estaba dispuesta a aparecer en el escenario para animar el cotarro, pero Gillespie la echó.
KEANE fueron los encargados de cerrar el escenario principal. El cara hogaza de su cantante se mantuvo de un lado a otro del escenario durante todo el concierto. No se sabe a ciencia cierta si era para adelgazar o no, pero lo cierto es que tanto ejercicio animó a unos seguidores que estaban ansiosos por corear sus temas.
Los fans se derritieron no sólo con ya clásicos “The Last Time”, “Everybody’s Changing” y “Somewhere Only We Know”; sino también con las canciones que van camino de engrosar su lista de jits (“Crystal Ball”, “Put It Behind You” y “Is It Any Wonder”). Prejuicios a un lado, hay que reconocer que KEANE fueron de lo mejor del primer día del Summercase. Del resto, mejor no hablar.
Segundo día
Si la primera velada del Summercase pasaría a los anales de la Historia sin pena ni gloria, la segunda jornada del Summercase prometía y mucho. Sólo había algo que podía echar al traste todo el chiringuito: unas nubes negras como el parrús de Naomi Campbell parecían estar dispuestas a descargar el diluvio universal. Aunque la amenaza fue constante a lo largo de toda la noche, apenas cayeron unas gotitas.
Después de que ASTRUD sorprendiesen tocando “Bailando”, ADAM GREEN apareció con una cogorza de kilo. El canadiense no paró de hacer el payaso, de liarse con los cables y de caerse una y otra vez al suelo. El público se lo pasaba como los indios y más aún cuando dos titis que desafinaban como grullas se subieron a cantar con el artista. Destacaron las canciones “Jessica” (dedicada a la Simpson) y una versión de Emily “en castellano”.
A las 22:15, la Terminal S acogía a los SPARKS frente a una audiencia de lo más selecta. Y es que estos californianos son un fetiche para los esnobistas más ilustrados. Ninguno de ellos podía perderse su primer concierto en España después de 30 años de carrera y 20 discos a sus espaldas. Por eso, allí se podían ver caras como la de Genís, Alaska, la Vaqueriza, los Mano de Santo, La Buena Vida... Un concierto selecto para gente selecta.
Más que curioso era ver cómo los hermanos Mael se conservaban mejor que en un bote de formol . Hay que recordar que ambos superan la barrera de los 50 años. Y no lo digo por el botox (la cara del cantante era como la de la duquesa de Alba), sino por la energía que derrochaba. El vocalista no paró de bailar en todo el concierto.
SPARKS hicieron un balance de su extensa y variada discografía a lo largo del concierto. Comenzaron con su etapa más guitarrera para dar paso a la electrónica. Brillaron con fuerza los temas “Number One Song In Heaven” y “When Do I Get To Sing My Way”. A continuación le siguieron los temas de sus últimos trabajos. Aunque Lil’ Beethoven y Hello Young Lovers son dos bodrios imposibles de escuchar en casa, sus cortes ganan en intensidad en directo y eso que no tienen los arreglos de cuerda.
La interpretación de Ron Mael, que se movía entre falsetes y graves con la misma facilidad, fue realmente espectacular. Por su parte, su hermano teclista, que iba vestido como si fuese el profesor de un colegio correccional, optó por una pose totalmente estática. Miraba al público fijamente a los ojos con una seriedad que hacía irse por la pata abajo a cualquiera. En ocasiones realizaba performances de lo más surrealista que hicieron de los Sparks uno de los grandes aciertos del Summercase.
Sin perder el tiempo, había que correr para ver un poco de SUPER FURRY ANIMALS. Los de Glasgow comenzaron con los temas de sus tres últimos discos, los más maduros. A mitad del concierto se hicieron densos y pesados. La situación se logró remontar con “Receptable For The Respectable” y, a continuación, rescataron los himnos de sus primeros temas: “Calimero” y “Do Or Die”. Terminaron, como era de esperar, con “The Man Don’t Give a Fuck” que degeneró en una pista de baile.
El concierto no estuvo mal pero, para alguien que ya les ha visto con anterioridad, pudo provocar algún que otro bostezo. Pocas sorpresas para un show con mismo repertorio y mismas proyecciones.
THE CARDIGANS salieron puntualísimos a las 00:00. Los suecos desfilaron encabezados por su cantante, que, con ese megaculo y su limitado busto, parecía la versión nórdica de J. Lo. Empezaron a tocar temas lentos y su directo resultó desganado, así que decidí no perderme ni un segundo de SIGUR ROS.
Los islandeses fueron unos de los que más expectación generaban y no podían defraudar. Se arrancaron con un “Glossoli” bastante malo, pero pronto el sonido consiguió una calidad ótpima. “Ny Battery”, “Hoppipolla” y “Haffsol” brillaron como nunca lo habían hecho gracias a los acompañamientos de cuerda y de viento que llevaba el grupo. Aunque con “Olsen Olsen” la cagaron un poco, supieron remontar con un “Poplagid” espectacular que supuso el fin del concierto.
Justo al finalizar los islandeses, DAFT PUNK ponía en marcha su pista de baile. El montaje que llevaban fue de lo mejor de todo el festival: una pirámide gigantesca con unas proyecciones que dejaron a todos boquiabiertos. El dúo francés, que llevaba su inconfundible vestimenta de cascos plateados, rescató sus mejores samples para hacer estallar a todo el que se atrevía a verlos. Empezaron con “Robot Rock” y les siguieron los temazos “Around The World”, “Tecnologic”, “Harder, Faster, Stronger”, “Aerodinamic” “Da Funk”... todas menos “Digital Love”!
El único problema al set es que al no tener demasiados hits (en comparación con un grupo como Chemical Brothers), prolongaban las canciones y repetían los loops. Pero mentiría con alevosía si no reconociera que el concierto fue de lo mejorcito del Summercase.
Cuando todavía no había finalizado la dancefloor de DAFT PUNK, MASSIVE ATTACK ponía en marcha su tinglado. Su directo fue realmente bueno. Una calidad que muchas veces no apreciamos después de estar tan acostumbrados a ver a Nacha La Macha y cosas por el estilo.
Su repertorio se compuso de sus mejores éxitos entre los que no faltaron “Angel” (sonó demoledor), (“Unfinished Sympathy” y “Teardrop”, interpretación que contó con la voz de Elizabeth Fraser, de Cocteau Twins (como en el disco). El único pero del concierto habría que achacárselo a la organización. ¿Cómo poner un concierto tan relajante después de DAFT PUNK y antes que FATBOY SLIM? MASSIVE ATTACK fue un poco el bajón aunque a muchos les sirvió para sentarse un poco y recuperar algo de energía.
El encargado de clausurar el Summercase fue FATBOY SLIM. El de Brighton montó un escenario no tan espectacular como el de Daft Punk. Una gran mega pantalla se dividía en nueve casillas, como si fuera el plató de Vip Noche. El dj incluyó proyecciones algo cutres: Tragaperras, mucho Smiley y demás imágenes que rezumaban un aire demasiado noventero.
Norman Cook desgranó éxitos de ahora y los intercalaba con los suyos. A la vez que pinchaba el “Crazy” de Gnarls Berkley o abusaba de Gorillaz -puso tres temas-, podías escuchar “Right Here, Right Now”, “Rockafella Skunk”, “Demons” o “Praise You”. El inglés sabía cómo manejar a unos seguidores enajenados entre los que podías distinguir a un Johan de Cuatrosfera empalidecido. Todo un shock.
Y así se puso fin a la primera edición del Summercase. Un festival que, para ser novato, contó con una buena infraestructura y una excelente organización (lo de no esperar para pillar una copa era toda una triunfada). El festival pasa la ITV
MILLONES DE GRACIAS A LA PATRO!!!
Antonia Delata ladelatamemata@gmail.com
Los Mentideros 2005-2006 |