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Spunky y los kilos de más


¿QUÉ? Concierto de Popbitch.
¿DÓNDE? En la Nancy Boite (sala Cool de Madrid).
¿CUÁNDO? Viernes, 3 de marzo.

Las tapas, el picoteo, las grasas saturadas y demás nutrientes hipercalóricos deberían formar parte de las dietas de todo ser humano. Siempre me puso verraco una tripa bien puesta y una papada incipiente. Acepto lo de que acarree peligros cardiovasculares, pero una alimentación rica en lípidos ofrece al hombre un aspecto saludable, afable y, por qué no decirlo, más sexual.

La última vez que vi a Spunky fue en Fnac. Andaba mirando dvds. Siempre me había parecido un tipo muy atractivo pero en aquella ocasión, me lo pareció más aún. Ese día se produjo al poco tiempo de finalizar la larga gira de Fangoria. Era evidente que la agenda llena de noches de bailoteo había sido sustituida por las siestecillas. Que Dior las bendiga.

Esperando volver a ver aquella figura, robusta e imponente, acudí al concierto que Rafa daba en la fiesta de la Vaqueriza. Venía anunciado como Popbitch, proyecto bajo el cual hace versiones de diversa índole. A pesar de lo esperado, el músico apareció notablemente más delgado...Y no es que el chico estuviese feo (él siempre estará bueno), pero al joven le faltaban unos diez kilitos para ser el maromazo que se grabó aquella mañana en mi retina.

A parte del físico fibrado, el cantante tenía otro cambio estético reseñable: un pelo no tan rapado que le alejaba un poco de la imagen de fistero que llevaba últimamente. Afortunadamente.

Spunky salió al escenario con un harén de barbudos de la factoría Bearwww.com. El artista iba de negro con una camiseta ajustada y con unos pantalones de cremalleras. Por su lado, cada uno de los cinco miembros del séquito, uniformado, vestía pantalones negros, camisa blanca y corbata.

Todo era como muy “Simpy Irresistible”, que diría Robert Palmer. Bueno, más bien, la estampa era más Shania Twain. La del “Man, I Feel Like a Woman”, claro. Daban ganas de emular a Tony King. No exagero. Y eso que los figurantes... ni fu ni fa.

“Más y más profundo”

Comenzó el concierto. Un arpeggiator típicamente Moroder sonaba cada más y más alto. Esos sonidos característicos eran del “I Feel Love” de la Summer. No obstante, Spunky arrancó con los versos de “Come Into My World”, de Kylie Minogue. La versión, bastante más animada que la original, hizo que el cantante contorneara las caderas sin pudor bajo las libidinosas miradas de los allí presentes.

Sin ninguna interrupción, el tema de la Minogue derivo en el jitazo de Donna Summer. Hay que decir que la interpretación del clásico no brilló demasiado (más que nada porque toda la chicha está en sus agudos y nuestro galán se fue por otros derroteros). A pesar de todo, la idea de hacer un bootleg con la Kylie resultó ser un acierto.

Al acabar, los aplausos se sucedieron y la palabra “guapo” fue la más gritada por el público, y no sólo por los pocos osos congregados, sino también por gran parte de los asistentes. Ante la incesante retaila de piropos, Rafa se quedó cortado y sin apenas saber qué decir ante el micrófono. Me encantó. Que sea tímido y no una puta creída -razones le sobran- le hacen subir más puestos en la categoría de hombre violable.

El cantante decidió seguir por la vena bailonga y continuó meneando su cuerpo serrano al ritmo de “Love To Hate You”. La revisión del clásico de Erasure no se diferenciaba demasiado con la original (incluso tenía el guiño del “I Will Survive” de la Gaynor) pero ofreció la marcha que la gente demandaba.

Spunky tiró después con la versión del “Miro la vida pasar” de Fangoria. Con la primera estrofa, salieron a la palestra Topacio Fresh y Andy a la vez que se podía comprobar cómo el matrimonio Vaquerizo se desahitaba en primerísima fila. Lo de las travestis acentuó esa sensación de estar viendo al propio dúo. No hay que olvidar que Rafa es el corista de Alaska en sus directos. Para ser realistas, él es realmente quien lleva todo el peso vocal de los conciertos. En definitiva, el tema quedó prácticamente igual que si la estuviese tocado Fangoria.

El “Miro la vida pasar” dio paso al “Deeper And Deeper” de Madonna. El cóctel de las divas maricas por excelencia desató hasta los chicos que acompañaban a Rafa en el escenario, que hasta el momento se habían mantenido estáticos. Después de tanta energía, el artista y sus acompañantes desaparecieron para tomarse un respiro.

El vulgo quería más y no paró de jadear hasta que el cantante retomó el micrófono. Para despedirse, Popbitch se decantó por el “The Walk” de The Cure, que fue el tema escogido para promocionar el álbum de Popbitch. La elección para cerrar el show no terminó de convencer a un público que pedía más dosis de petardeo. Aún así, la versión, digna ella, me pareció entretenida.

Rafa y sus secuaces abandonaron el escenario y todos nos quedamos con ganas de más. Da igual que hubiese optado por el reaggeton o por los éxitos de Bisbal, la gente quería verle allí subido, moviéndose como se movía. Yo, personalmente, eché en falta éxitos de su propia factoría, como “All Night Long” o “Lovely Nights”. Aunque se hiciera corto, aunque no cantara nada de lo suyo y aunque adelgazara esos diez kilos (que nunca están de más), a Spunky se le perdona todo.

Antonia Delata ladelatamemata@gmail.com

Los Mentideros 2005-2006

09 Marzo 2006

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