
Los discos de La Delata para Marzo!!!
RICHARD ASHCROFT - KEYS TO THE WORLD
Keys To The World es la vuelta de un Richard Ashcoft con el ego más grande y con la voz más cascada. Uno pierde la esperanza después de escuchar la segunda pista del CD. Las intuiciones no fallan y menos si se toma como referencia el single de adelanto, “Break the night with color”. El álbum es una auténtica mierda.
El tercer trabajo en solitario es un disco de rock maduro para padres que leen la Rolling Stone y van de enrollados con sus hijos. Las orquestaciones baratas y la ausencia de guitarras no hacen más que resaltar la egolatría de un músico en horas bajas. Una creatividad evaporada que se manifiesta con los continuos autohomenajes y con la copia de registros vocales de su colega Liam Gallagher (“Why not nothing”, “Cry til the morning”).
Me temo que el ex Verve no ha superado aún la fama. O eso o compuso “Bittersweet symphony” en un día de suerte. Sea uno u otro supuesto, la verdad es que el británico ha logrado forjar su propia leyenda con tan sólo cuatro canciones de su ya desaparecida banda. Porque otra cosa puede, pero Richard Ashcorft no ha compuesto nada decente a parte del Urban Hymns.
De lo mejorcito: Con el tiempo, no tendrá más cojones que volverse a juntar con The Verve.
Lo puto peor: Tener la esperanza de que aún va a hacer algo decente el muchacho.
Mejores cortes: Buscando y rebuscando, se podrían salvar “Sweet brother Malcom” y “World keeps turning”
WILLIAM ORBIT - HELLO WAVEFORMS
Tras haber remezclado a los grandes (Seal, The Cure, Depeche Mode, Kraftwerk, Gary Numan, Erasure, Prince...), William Orbit cayó en la tentación de producir a Madonna. Él consiguió rescatarla del pozo negro en el que se encontraba y, como premio, se convirtió en el productor más deseado (U2, Blur, All Saints, No Doubt Mel C y Beth Orton, entre otros, solicitaron sus servicios). La osadía de salvar a la Ciccone le ha costado caro: mientras que se ve sometido por las listas de ventas, sus primeros seguidores le miran con recelo.
Después de ocho años portando esa lacra, William Orbit intenta resurgir de las cenizas con Hello Waveforms. Queda claro desde la primera escucha que el británico intenta sacar el último jugo de la fórmula que le ofrecieron días de gloria. El disco presenta los mismos arreglos de Ray of light y éso, casi una década después, no dice nada. A pesar de los pesares, lograrás apreciar un álbum de ambient bonito que se deja escuchar.
A pesar de que tenga como gancho comercial la colaboración de las Sugababes en “Spiral”, el álbum no enganchará a nadie que no le haya seguido antes (éste es su séptimo trabajo en solitario). Eso sí, si buscas algo arriesgado, mejor que escuches otras cosas. En ocasiones, Orbit se ha dedicado a recuperar un trip hop y, en otras, elementos de los primeros LFO y -ziq. Vamos, que innovación cero.
De lo mejorcito: La curiosidad de ver qué hace Orbit con el tiempo.
Lo puto peor: ¿Quién ha diseñado esa portada?,
Mejores cortes: “Seagrand”, “Surfin”, “Fire brand”.
VV.AA. - DE BENIDORM A BENICASSIM
La jet set del indie patrio vuelve a reunirse y ésta vez para hacer un repaso a los últimos cincuenta años de la música en España. Luis Troquel, aka Luis Hito, es quien dirige la batuta en este ataque a la industria discográfica. El crítico musical ha compuesto casi todos los temas y ha dejado a los artistas que les den su punto de vista.
El resultado, una vez más, es estremecedor. ¿Son Galiano y Sivia Pérez unos Bjork de palo o simplemente flamenco chill? ¿Son mejores las propuestas de Miqui Puig y Jo Alexander que las de Fran Perea? ¿Qué significa el techno de banqueta y cabra de Abdess Oukhi? Me quedo sin palabras.
Lo más curioso del disco son los featuring. Las hay de todos los palos, desde los curiosos (J de los Planetas junto a Christina Rosenvinge) hasta los chocantes (Rosa O.T. con 12Twelve). Tampoco tienen desperdicio la reaparición de Jeannette (como vocalista de Refree) y la incursión de Javier Álvarez en el mundo indie (mucho más sugerente que la de su etapa de cantautor de Los 40).
No menos sorprendentes son las versiones incluidas en el recopilatorio, de la que hay que destacar una irreconocible “My heart will go on” de Titanic. “La vida sigue igual de Julio Iglesias” hubiese salido más airosa sin los susurros de Violeta Gómez. También hubiese ocurrido lo mismo con el “Star” de David Bowie si Tina Gil no hubiese sido una de las damnificadas del Openning.
Abordando estilos tan dispares, los temas tienen un máximo común denomiador: la mala producción. Y es una pena porque hay canciones que podían haber dado mucho y se quedan en nada (Ellos, Fangoria, Viva Maestro, Javier Álvarez). Afortunadamente, el disco logra ver la luz pero sólo cuando se aleja de las pretensiones y abandonan los campos de la electrónica.
De lo mejorcito: Algunas las letras (aunque incluyan pareados para olvidar).
Lo puto peor: De Benidorn a Benicassim es una coña para un grupo de amiguetes que no llega a ser comprendida más allá de la redacción de la Rockdelux.
Mejores cortes: Jeannette con Refree (“CD-vigen”), Romogirls (Where’s the scene”), Nacho Vegas (“Soul for sale”), General Básica con Javier Álvarez (“Postlemmon girl”).
ARCTIC MONKEYS - Whatever people say I am, that`s what I`m not
Los penúltimos salvadores del rock que llega de las islas británicas se dieron a conocer después de dejar sus maquetas en internet. Gracias al boca a boca, el cuarteto de Sheffield se convirtió en el grupo más guay del momento. Se generó tanta expectación que Whatever people say I am, that`s what I`m Not convierte en el debut más vendido de la historia con más de 360.000 copias vendidas en su primera semana (record en manos de Oasis hasta la fecha).
Pero, ¿tiene algún sentido toda esta locura? Absolutamente no. Éste es un hype más que viene avalado por un single de adelanto cojonudo, “I bet you look good on a dancefloor”. El resto lo ha conseguido una buena campaña de marketing destinado a los hooligans y townies anglosajones.
Los ingredientes son los de siempre: letras entretenidas y un rock bailable y punkoide que presenta con giros inesperados.Cierto es que no dejan de ser uno más de la última hornada de grupos ingleses y que se salvan del disco sólo cuatro cortes, pero es que estos cuatro brillan por su fuerza.
De lo mejorcito: Que siendo lo más indies del momento se atrevan a versionear a las Girls Aloud en sus conciertos.
Lo puto peor: Musicalemente, Arctic Monkeys son los tuertos en un reino de ciegos
Mejores cortes: Dancing shoes, I bet you look good on a dancefloor, Riot van
VV.AA. – FUTURE RETRO
Coge unos cuantos temas de los 80 y haz que los mejores djs del momento te los remezclen –Tiga y Richard X no faltan- y conseguirás que todo el mundo se lo baje de internet. Así es Future Retro, lo mejor de ayer y lo de ahora.
La compilación tiene de todo. Hay revisones desafortunadas (“Bizarre Love Triangle”, de New Order; “Shake the disease”, de Depeche Mode; “A little respect”, de Erasure), otras desapercibidas (“Bizarre Love Triangle”, de New Order) y alguna curiosidad que otra (Sparks jugando con la voz de Morrissey en “Suedehead”). En su mayoría los remixes son bastante acertados (“Lips like sugar”, de Echo & The Bunnymen; “The Walk”, de The Cure; y, sobre todo, “Forever young”, de Alphaville) aunque también hay que reconocer que algunos no son más que meras actualizaciones de su sonido original (“Boys” Book of love; “Girl you want”, de Devo; “Situation”, de Yazoo).
La apuesta no es original pero sí da buena selección de canciones míticas aunque tampoco demasiado evidentes. No tiene mucho sentido seguir reivindicando los ochenta a estas alturas pero la selección no está mal. Eso sí, si buscas de dosis plaka-plaka, no te decepcionará.
De lo mejorcito: Que no sean las típicas remezclas de 10 minutos con la misma base.
Lo puto peor: El remix de los Spark no es nada bailable y desentona con el resto del tracklist.
Mejores cortes: “Lips like sugar”, de Echo & The Bunnymen; “The Walk”, de The Cure; e, insisto, “Forever young” de Alphaville.
Antonia Delata ladelatamemata@gmail.com
Los Mentideros 2005-2006 |