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Marta Sánchez :
No me hace falta más
Artículo original de Misternny,
remezclado y fusionado por Ramón LSD con anécdotas propias.

Ha sido un largo camino el que hemos recorrido junto a esta chica. No podemos evitar sentir cierto cariño hacia ella, al fin y al cabo no es más que una estrella del pop que no sabe dirigir su negocio. Como casi todas las demás.


LOS HUMILDES COMIENZOS

Esta es la apasionante historia de una mujer que luchó para conseguir su sueño. Todo un ejemplo a seguir para ti, joven, que crees que los sueños son imposibles de materializar. Esta mujer nos ha demostrado que querer es poder. ¿Qué importa que seas una tía ordinaria y con mentalidad ganadera? ¡¡Eso no impide que puedas convertirte en una estrella!! Y si no nos creéis, seguid leyendo.

Marta Sánchez era una corriente y moliente peluquera que trabajaba en la capi, pero que desde pequeña quería ser artista. Por eso se metió a cantante de Cristal Oskuro, un grupillo que a mediados de los 80 intentó abrise camino en los hit parades pero no consiguieron nada. Ni siquiera un nombre original. 1983 fue el año en que se estrenó la famosa película “Cristal Oscuro” por lo que, con un poco de agilidad mental, podréis deducir cuántas horas perdieron buscando un nombre decente.

 

Sin embargo, por aquellas fechas había otro grupo que sí tenía éxito; Olé Olé, uno de los engendros más indigestos que nos deparó la década de los ochenta. Su cantante, Vicky Larraz, convencida de que el éxito del grupo se debía a ella decidió abandonarles cuando estaban en la cumbre con la intención de triunfar en solitario. Y lo consiguió. En apenas dos años Vicky salió en ese programa de TV llamado “¿Qué pasó con... ?”.

 

Tras el plantón de Vicky, los chicos de Olé Olé, desesperados, convocaron audiciones para buscar rápidamente a una sustituta. Nuestra heroína Marta, tras leer la noticia en el Nuevo Vale, se presentó a las pruebas y ganó, dando una patada a los de Cristal Oskuro, los cuales, en adelante, se promocionarían como “el grupo que creó a Marta Sanchez”. Definitivamente tenían un problema con el marketing.

 

La vida sencilla de Marta iba a cambiar radicalmente. Y aunque, al principio, los chicos de Olé Olé se temían que con el cambio su nuevo disco fracasaría, la cosa que fue completamente al contrario. Marta era una chica corriente pero muy arreglada y creemos que esa fue la clave de su gancho entre todos los públicos. Se notaba a distancia que estaba teñida de rubia, era generosa de carnes, y cuando abría el pico quedaba claro que no había estudiado demasiado. Vamos, que tenía todo lo necesario para triunfar en España.

 

El primer hit de Olé Olé con Marta no tardó en llegar y fue una versión de “Lili Marlen”, una de las mejores canciones chochi que se han hecho en España. De este primer disco también sonaron bastante “Bailando sin salir de casa” y “Déjame sola”. Sí, Marta ya había conseguido ser alguien en el mundo del espectáculo. Por fin se lanzó como una posesa a practicar su único vicio importante: comprar ropa.

 

Y por si fuera poco, se hizo novia del batería de Olé Olé, Juan Tadoro, al que prometió amor eterno que, en realidad no dejó de ser otra cosa que una maniobra cutre para no dejar de salir en la prensa rosa. Todo comenzó con los típicos rumores hasta que Martita decidió dejar de torturarnos con ese sinvivir que nos atemorizaba para confirmar su relación en un acto social. No sabemos si fue una fiesta o qué, pero el caso es que llegaron los dos juntitos y a los pocos minutos Juan decide "perderse" y Marta, consciente de que tenía toda la prensa ante sus narices, comenzó a repetir: “¿Dónde está mi Juan? ¿Dónde está mi Juan”. Sí, cambiamos de párrafo para que puedan escupir entre ambos.

 

 

LA REINA DEL CHOCHIPOP EN CASTELLANO

En aquel año, 1987, solo había una estrella nacional que le hacía sombra: Ana Torroja. A la pobre Vicky Larraz sólo se la oyó con su éxito “Bravo Samurai” para acabar consumida por el olvido. Marta tomó nota y, siempre que la entrevistaban, aprovechaba para dejar bien claro que nunca abandonaría sus grupo.

Ella no era una sucia traidora como su predecesora. Al año siguiente estalló en nuestro país la Teta Wars, una cruenta guerra entre varias cantantas de generosos atributos femeninos: Sabrina Salerno, Samantha Fox, Danuta Lato, Brigitte Nielsen... y Martita, a la que no le hacía gracia estar metida en el mismo saco que esas indecentes.

Por ello arremetía con furia (ver entrevista) contra las otras por enseñar o insinuar sus encantos. En cambio los chavales estábamos encantados con aquella histórica guerra, recibiendo gratis buenas dosis de carne gratis en cualquier medio visual.

Lo increíble es que Marta estaba realmente convencida de que Olé Olé hacían buena música y que sus canciones pasarían a la posteridad como "Yesterday" o "Satisfaction". Durante este 1988 sus éxitos más importantes serían cancioncillas del calibre de “Sola”, “Yo soy infiel”, “Vecina”, “Supernatural”, “Sólo es un viaje”... todas ellas tan cargadas de contenido como el cerebro de nuestra heroína. Los 40 Principales tuvieron mucha culpa del encumbramiento de Marta e incluso organizaron un concurso radiofónico para ver con quién se quedaban los españoles; con Sabrina Salerno o con la Sánchez. Obviamente, ganó Martita (no sabemos si honestamente) aunque por aquí siempre hemos preferido a la calentorra italiana.

Durante aquel 1988 Olé Olé realizó una triunfal gira por toda España, entablando una dura competencia con Mecano. A Marta el éxito cada vez se le subía más a la cabeza y ya apuntaba un próximo objetivo totalmente alcanzable para alguien de su talento: destronar a Madonna. Para ello nada mejor que comenzar copiándola salvajemente en todo, vestidos, forma de bailar,... y aunque no le llegaba ni a la suela de los tacones la prensa del corazón (especialista musical donde las haya) empezó a calificarla como la Madonna Española.

La culminación de Olé Olé llegaría cuando editaron el disco titulado "1990". El productor de una de las canciones era Nile Rodgers, antiguo productor de Madonna, lo que llenó a Marta de sueños de triunfo en el mundo entero y de estar lista para dar el salto a los EEUU. Pero tres nefastos acontecimientos iban a truncar este camino. Primero se prestó a acudir cual Marilyn Monroe al Golfo Pérsico para actuar ante los soldados españoles destinados allí. Dieron el espectáculo musical más bochornoso y patético que se ha visto jamás (sí, aún peor que Paulina Rubio sin play back). TVE dejó grabadas en nuestras retinas con fuego aquellas imágenes de la cubierta del barco llena de soldados resignados que fueron obligados a seguir los contorneos en playback de Martita cantando aquello de "Soldados del amor” y mostrando pechuga como nunca antes lo había hecho. De hecho, cuando al final un periodista le insinuó si no iba demasiado destapada, Marta le contestó “Nuestros soldados se lo merecen todo”. Si vestir de manera más exuberante obedecía a una especial entrega por nuestros soldados ¿por qué nadie le propuso una rifa con una buena mamada como premio?

 

El segundo paso que Marta dio hacia su fin fue cortar con su novio Juan Tadoro, en 1991 y liarse casi inmediatamente con Sterling Campbell, el batería de color de Duran Duran ¿Sería ésta una maniobra de Martita para sustituir a Simon LeBon, al frente de Duran Duran? El caso es que este nuevo novio de Marta desencadenó la tragedia. Los paparazzi de Interviú los pillaron tomando el sol en una playa nudista y sometieron a nuestra heroina un sucio chantaje: o posaba desnuda en una sesión acordada o salían a la luz esas fotos en las que sólo sabe dios qué hacía Marta con Sterling. Hundida, Marta aceptó la primera opción. Siempre se había llegado a posar desnuda, pero... Se fue unos días a una clínica privada en Suiza para quitarse los michelines y así estar bien guapa para la ocasión. Y no era para menos, pues Interviú le pagó 40 millones por la sesión. Las fotos tuvieron un éxito espectacular, el semanario vendió cientos de miles de ejemplares (agotaron su primera edición a las pocas horas), los padres de Marta dejaron de hablarla y los chicos de Olé Olé la echaron del grupo. La versión oficial es que Marta los abandonó, pero nosotros creemos que en parte fue una venganza de Juan por haberle dejado y por otro lado que ya no la aguantaban, pues se comportaba a todas horas como una diva caprichosa.

 

Según una reciente entrevista concedida por Marta a la Revista 40, las condiciones del contrato que tenía con Olé Olé eran leoninas. Era la que menos cobraba del grupo y la trataban fatal. De ahí que no haya querido saber nada del vergonzoso come-back que están intentando en 2007 (Vicky Larraz y la otra pelirroja tampoco han querido saber nada)

La citada sesión de fotos de Marta también captó la atención de ese periódico sensacionalista -de corta vida, por cierto- "Claro". Aparecieron famosillos opinando sobre el tema y recordamos con gracia cómo una señora de 60 y pico años decía que no le habían gustado las fotos porque Marta tenía los pechos caídos y que ella los tenía más bonitos. Aparte de ello, SEMANA entrevistó a nuestra protagonista y en la portada resaltaron la cita: “Mientras me desnudaba pensaba en mi familia” (¿Sí? ¿Para compartir con ellos los 40 kilos?). La verdad es que, sinceramente, Marta Sánchez desnuda nos decepcionó. Las fotos de Sabrina en la misma publicación meses años demostraron que la Salerno tenía un cuerpo mucho más sensual y sus fotos fueron mucho más tórridas.

Lo de su película “Supernova” merece una mención aparte.

SOLA ESTOY MUCHO MEJOR

 

Pasó un año sin que tuviéramos noticias de Marta lo que provocó que algunos ya la viesen en el mismo sendero que Vicky Larraz ¿Estaba defitivamente hundida? Hacia 1992 Marta comenzó a peregrinar por programas de TV y revistas del corazón asegurando que estaba preparando su disco en solitario y que iba a ser la bomba. Su imagen había cambiado espectacularmente. Se depiló las cejas (Madonna ya se las había depilado un año antes), se dejó el pelo largo y liso, adelgazó considerablemente... En el programa de Raffaella Carrá declaró que durante su larga estancia en New York para grabar su disco por la calle la confundían con Madonna (seguro que Madonna estaba frita de que la gente le dijese cosas como "Marta, guapa, fírmanos un autógrafo...”)

Y finalmente y contra de todo pronóstico, salió el disco en solitario de Marta. Al principio tenía previsto titularlo como el primer single, “Desesperada”, pero se lo pensó dos veces y definitivamente lo tituló “Mujer”. “Desesperada” se dejó escuchar por bastantes sitios, pero Marta ya no levantaba pasiones como antaño y el disco tuvo unas ventas bien discretas. Pero sucedió un milagro. En Sudamérica su disco se hizo enormemente popular y le salieron muchos bolos por el continente. Como no tenía otra cosa que hacer, se fue para allá... y conoció en Argentina al que sería el primer gran amor de su vida: Jorge Salatti, que primero hizo de manager hasta que se casaron el 29 de Diciembre de 1994 muy enamorados y por la Iglesia. Vendieron la exclusiva y por fin Marta consiguió lo que muchas han soñado y jamás lograron: salir en la portada del “¡Hola!”. Desde ese momento ya nunca más se prestaría atención a la música de Marta Sánchez. Se convirtió en un personaje de la prensa rosa, y aunque le fastidiaba, se tuvo que resignar. Su segundo disco “Mi mundo”, fue un completo fracaso, y tuvo que marcharse otra vez a consolarse en los brazos de sus fans sudamericanos. Por si fuera poco, su elevado tren de vida hizo que las finanzas de su matrimonio se resintiesen gravemente y Jorge no tuvo más remedio que pedir el divorcio de su esposa, que se lo gastaba todo en ropa y caprichitos.

 

Así, en Enero de 1996 anunciaron su separación de manera precipitada y esperpéntica. Marta acudió a un acto en el que Jorge presentaba su nuevo restaurante. Allí ambos comenzaron a contestar las preguntitas de los periodistas y de repente alguién preguntó a Jorge cómo iba el proceso del divorcio. Salatti dijo que el día anterior había estado de papeleo en el juzgado y Marta, anonadada y ajena a esta maniobra, comenzó a preguntarle boquiabierta por el tema. Es decir, que se enteró que Jorge la mandaba a freir puñetas al mismo tiempo que los periodistas. La pobre intentó disimular su frustración haciendose la chistosa con “¡Qué vergüenza, aireando nuestra vida delante de todos!” e inmediatamente desapareció. Todo, todo esto, lo recogió la televisión.

 

Marta viajó a New York a curarse las heridas de su dolorosa separación. Y no sabemos cómo se lo montó (literariamente) pero consiguió grabar una canción con la colaboración de Slash (ex-Guns n´Roses), que además fue seleccionada para la banda sonora de una pésima película producida por Tarantino: “Tú asesina, que nosotros limpiamos la sangre”. Marta, por fin, recibía una nueva dosis de credibilidad para su carrera. O al menos, eso creía ella. Todo lo contrario que Slash, quien arruinó su ya controvertido prestigio. El tipo no parecía realmente saber donde se metía. La revista HEAVY ROCK les dedicó una portada memorable, con la foto de ambos agarritos de la cadera y el enorme titular: “VENDIDO”. En España si Marta salía en la tele o en las revistas seguía siendo por sus asuntos sentimentales, lo que llevó a tomar una actitud hostil hacia esos medios.

 

Ya listo su tercer disco “Azabache” los responsables de su disquera se preguntaban cómo iban a enfocar la promoción del mismo. Marta había aprendido la lección y decidió encargarse ella de todo aprovechándose de su gancho con la prensa del corazón. Primero se rumoreaba que estaba saliendo con un joven torero, Javier Conde, lo que ambos negaron contundentemente. Finalmente concedieron una entrevista exclusiva con espectacular sesión de fotos incluida al “Hola”. En esa entrevista Marta aprovechaba para manifestar lo contenta que estaba con su nuevo disco. Una nueva etapa comenzaba en su vida. Pero la verdad sea dicha, este disco tampoco fue un éxito.

 

Marta Sánchez no se rindió y siguió promocionando su nuevo disco en las televisiones, incluso se prestó a cantar el tema "Minicorazón" de una serie de dibujos sobre los gnomos llamada “El nuevo mundo de los gnomos”. El affair amoroso con Javier Conde sonaba a boda y de repente volvió a tener un grandioso éxito con una colaboración con Andrea Bocelli en el último disco de éste: “Vivo por ella”.



EL HUNDIMIENTO DE UNA SEÑORA QUE YA ESTABA EN DECLIVE

1998. Ya casi hemos terminado el siglo y Madonna resurge de sus cenizas con "Ray of light" mientras que Marta está preparada para volver a subirse al carro de la ambición rubia con "Desconocida" (¿hace falta que mencionemos este desvergonzado caso de plagio?).

No obstante, había otro carro al que nadie se había subido hasta el momento: el del mercado Gay. Ese fue el año de Mónica Naranjo, y fue como si se hubiera dado la salida para una loca carrera de cantantes femeninas con sus tacones en pos del título de Diva Gay.

Marta, que nunca se había manifestado al respecto, comenzó a sonar en "el ambiente" y se convirtió en una diva gay "pija". Mónica era para niñatos, Alaska para las modernas, ... ¡Los mariquitas pijos habían descubierto a su nueva reina!

Pero habrían de pasar más años hasta que en 2002 Marta consiguiera el que ha sido su primer "One hit wonder" : "Soy Yo", producida por Brian Rawling, fue la canción más coreada aquel verano y formaba parte de un disco homónimo lleno de baladas.

Un par de años después La Sánchez se unió artísticamente a Carlos Jean para grabar un nuevo plástico. Las desafortunadas personas que trabajaron en su grabación tardarán años en olvidar lo que pudieron escuchar entre los cartones de huevos de las paredes de aquel estudio. El resultado del disco fue tan malo que obligó a la discográfica a tomar una decisión drástica: en lugar de publicar un nuevo álbum, poner a la venta un nuevo recopilatorio de éxitos de esta mujer, rescatando un par de temas de las grabaciones con Jean: “Caradura” y “Sepárate”, que producen gran irritación al que las escucha y ganas de matar a alguien.

 

El descalabro fue considerable y, durante los años siguientes, Marta se dedicó a Jesús Cabanas y a su hija Paula. Y pese a sentirse herida por el rechazo de los fans a sus nuevas canciones, también comtemplaba con satisfacción que su enemiga más directa, Mónica Naranjo, estaba ya fuera de juego y Chenoa tenía las horas contadas.

Misternny entrega el LaToya que Marta ganó limpiamente
en 2005 por su recopilatorio "Lo mejor de"

 

En 2005 pudimos asistir a su gira del mismo nombre (Gira 2005) y ¿quién mejor que Antonia Delata para relatarles los horrores que se vivieron aquel quince de mayo en Madrid?

 

EPISODIO IV: A NEW HOPE

En el verano de 2006 los fans ya estaban más que histéricos ante la falta de nuevas grabaciones de esta mujer y para entretener tal espera Marta actuó en el megaconcierto que los 40 Principales celebraron en Madrid. Y allí fue donde se llevó a cabo el dúo más asombroso de la historia del pop mundial: Marta Sánchez y Alaska cantando y bailando juntas “Retorciendo palabras”.

 

Después de semejante descarga de adrenalina, la expectación y los rumores en torno al nuevo disco fueron creciendo más y más... hasta que, por fin, en marzo de 2007 Marta Sánchez ha añadido un segundo one hit wonder a su carrera: “Superstar”. Del resto del disco, “Miss Sánchez”, ¿qué decir? Que una mujer con las capacidades vocales de Marta no puede desperdiciar su voz en un disco de baile y fuegos artificiales. Las mejores canciones de este nuevo disco son las baladas, género del que nuestra querida cantante es ama y señora en España desde hace muchos muchos años. Ahora toca preparar nueva gira y esperemos que con más presupuesto que la “2005”. El resto de cantantes femeninas españolas ya están otra vez en la cuneta. Marta Sánchez is here to stay!!

 

 

25 mayo 2007

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