Galáctica, estrella de combate: Un entretenimiento barato Por Misternny
"Star Wars" estaba en pleno apogeo en 1978 cuando al productor de tv Glen A. Larson (creador de El Coche Fantástico y otros muchos engendros del kitsch televisivo del siglo pasado) se le ocurrió hacer su propia saga de ciencia ficción. Como el presupuesto que manejaba era bastante ajustado (Glenn siempre se ha caracterizado por hacer series superbaratas y de ser muy tacaño, como veremos más adelante) el largometraje que preparó "Battlestar Galactica" (observen el sutil parecido entre la palabra "Battlestar" y "Star Wars") acabó siendo estrenado en la tele.
"Battlestar Galactica" es una épica historia que narra el peregrinar de los últimos supervivientes de una lejana colonia de humanos en busca del planeta Tierra. Todo el planeta en el que vivían ha sido arrasado por los Cyclons, sin lugar a dudas los extraterrestres más terroríficos que jamás he visto en una pantalla de tele o de cine, con esos trajes metálicos, y ese único ojo iluminado en rojo, justito igual que la luz delantera de K.I.T.T. (Ya hemos dicho que Glenn era muy ahorrador y utilizaba siempre los mismos trucos en todas sus producciones) Como iba diciendo, los Cyclons son los malos más totales que ha dado la ciencia ficción del siglo pasado, y se pasan toda la serie persiguiendo a los humanos para aniquilarles... ¿Por qué?
Lorne Greene, el papá de Bonanza, interpretaba a Adama, el patriarca que dirigía la nave. Luego estaban Apolo y Starbuck (Richard Hatch y Dirk Benedict, respectivamente, quienes eran unos tipos alegres y despreocupados, vestidos siempre con su capita de terciopelo, y pilotaban cazas de combate y tal.
También estaba Jane Seymour, la gran megaestrella de la televisión yanki. Y qué me dicen del auténtico chimpancé que interpretaba a Muffet, el perro-robot del niñato protagonista. Y tampoco nos podemos olvidar de Lucifer, otro robot que a mi me daba bastante miedo, el cual era el fiel esbirro de Baltar, un traidor humano que estaba de parte de los Cyclons.
Luego estaba toda la gama de extraterrestres que se cruzaban en el camino de la nave. Estos extraterrestres, de diferentes razas, se caracterizaban por ser casi humanos, pero algunos tenían seis ojos, otros dos bocas... nunca se encontraron con ninguno bajito y cabezón.
El caso es que este telefilme tuvo bastante éxito y originó una serie que duró una temporada. Lo malo es que el dinero se le acababa a Glenn y éste suplia esta carencia económica con más planes de ahorro. Las escenas de explosiones y luchas en el espacio siempre eran las mismas (esta idea fue copiada en V), y los decorados y vestuarios rayaban lo patético en todas y cada una de las ocasiones.
Las tramas y argumentos de la serie también flojearon desde casi el principio.
La estructura de los primeros diez episodios, más o menos, era escalofriantemente repetitiva: Apollo y Starbuck en sus vipers salen de expedición y aterrizan en un planeta habitado por humanos en estado primitivo que viven esclavizados por los cylons. Starbuck se enrolla con la tía buena oficial del planeta y Apollo resuelve la situación.
Star Wars vs. Galáctica. Hubiera sido un puntazo!
Pasada esta docena de episodios los guionistas se dieron cuenta de que se repetían más que el ajo, y decidieron esforzarse un poquito más. La cosa se fue complicando poco a poco y se introdujeron más personajes femeninos en puestos de responsabilidad de la flota (después de un bochornoso episodio en el que los pilotos enfermaban y el comandante Adama se veía obligado a reclutar a las mujeres para que pilotaran los vipers)
Starbuck camelándose a un cylon
A partir de esta segunda mitad los argumentos son más variados, hay homenajes al cine de catástrofes tan en boga en esa época, (en un capítulo en el que hay un incendio en el interior de la nave) se contrata a estrellas en toda regla como Fred Astaire, Ana Alicia (Melissa de "Falcon Crest" o Edward Mulhare, Devon en "El coche fantástico"
El tono de la serie se fue tornando más y más maduro con el paso de los episodios, tocando cuestiones metafísicas, religiosas y políticas... de hecho hasta desaparecieron los cylons, que no volvieron hasta el último episodio de la temporada, en la que la cosa acababa con unas imágenes del aterrizaje de Neil Armstrong en la luna que recogía un aparato de esos que recoge señales del espacio...
Sin previo aviso, se le comunicó a Glenn A. Larson que ya no querían más episocios de la serie, la cual fue cancelada en mayo de 1979. Los fans montaron en cólera, pero eran muy poquitos y no consiguieron nada... hasta 1984, año en el que se estrenó "Galactica 1980", vergonzosa secuela de la serie, aún de peor calidad que su predecesora. Como esta vez Glenn tenía aún menos dinero, se le ocurrió una idea genial para ahorrar pasta en los decorados. En "Galactica 1980", la nave de Adama finalmente llegaba a la Tierra... en el año 1984!!! Este detalle ahorraba un montón de dinero a Glenn A. Larson. Los argumentos de la serie podían ser peores y lo fueron. Para atraer al público infantil se sacaron de la manga a una absurda pandilla de niños aventureros que se metían en líos, y la cosa no pudo aguantar más de 10 episodios, a pesar de que en el décimo se reintrodujo al personaje de Starbuck...
Los primeros 9 minutos de Galactica 1980
Después de tanto despropósito, en 2003 se estrenó el remake de la serie que ya lleva cuatro años en marcha y que ha superado todas las expectativas de los fans de la serie clásica.