
Por Misternny (texto e ilustración)
Freddy Krueger fue la gran estrella del cine de terror de los 80.
El icono más importante que la cultura basura ha dado en décadas, comparable a monstruos clásicos como el de Frankenstein, Drácula ó el Hombre Lobo.
Repasaremos con ustedes la filmografía de este viejo y sucio psicópata que nació en 1984 y ha fallecido en repetidas ocasiones. Ninguna de sus muertes ha sido la definitiva.
“Pesadilla en Elm Street” (1984)
La primera de la saga. Todo el mundo opina que es la que da más miedo, y así es, pero también está llena de detalles bastante divertidos que la diferencian de una película de terror convencional.
En el fondo, la idea de Wes Craven era revitalizar el “Slasher”, este género tan querido en LMC que ya se estaba pasando de moda (Este mismo año se estrenaba “Viernes 13 último capítulo”).
Así que , como en toda peli de psicópatas que se precie, tenemos a un puñado de adolescentes en plena expansión hormonal que van a morir asesinados por un siniestro personaje.
Esta vez la diferencia es el modus operandi del asesino, que se mete en los sueños de sus víctimas, convirtiéndolos en pesadillas que siempre acaban en muerte violenta .
Nancy y sus amigos sufrirán el acoso de Freddy, un misterioso tipo vestido con un jersey a rayas verde y rojo, un sombrero y su característico guante de cuchillas. Freddy era un tipo que hace algunos años asesinó a varios niños en Springwood, el pueblo donde transcurre la acción. Los padres decidieron tomarse la justicia por su cuenta y quemaron vivo al desalmado asesino.
Pero no contaban con que Freddy volvería del más allá y continuaría liquidando a los jóvenes del pueblo, esta vez a través de sus pesadillas.
Después de un par de crímenes sangrientos y muchos sustos, Nancy se enfrenta en solitario a Freddy, consigue sacarlo del mundo de los sueños y traerlo a la realidad para destruirlo.
El reparto de la primera entrega era de rostros prácticamente desconocidos.
Krueger está interpretado por Robert Englund, que hasta entonces no había hecho gran cosa, aunque todos le recordamos por ser Willie, el lagarto de “V” que era vegetariano y se pasaba al bando de los buenos.
Los jovenzuelos que aguantaban hasta casi el final eran Heather Langenkamp, actriz que jamás en la vida ha hecho otra cosa de interés que películas de Freddy, y Johnny Depp, que sí que ha hecho alguna que otra peliculilla después de morir tragado por su propia cama en su encuentro con Mr. Krueger.
Y cómo olvidar a John Saxon, un incansable obrero de la serie Z que alcanzaría la cima de su carrera interpretando al padre de Nancy.
Momento cumbre: Cuando Nancy se queda dormida en la bañera y entre sus piernas aparece el guante/garra de Freddy, dispuesto a dar un zarpazo en... ahí mismo... No hay mujer que no se haya estremecido contemplando esta escena.
“Freddy´s revenge” (1985)
La primera secuela no tardó en llegar al cine.
Los guionistas no fueron muy respetuosos con las premisas de la película anterior. Esta vez Freddy está empeñado en encarnarse en el mundo real a través del cuerpo de Jesse (en esta ocasión el protagonista era un chico, y no una chica como mandan las leyes del cine de terror)
La única relación con la película precedente es que el chaval y su familia viven en la misma casa que vivía Nancy, la chica de la primera pesadilla.
El nene sufre unas pesadillas brutales, en las que Freddy le dice que necesita su cuerpo para volver al mundo de los vivos...
Siempre he pensado que esta es la peli de Freddy más gayfriendly. Este chaval protagonista nunca da muestras de una sexualidad definida, pero su mejor amigo, el que le invita a dormir en su casa, no se corta ni un pelo a la hora de piropearle y decora su habitación con posters de Limahl nada menos...
Las escenas de semidesnudos masculinos son sensiblemente superiores a la media, y el momento cumbre que comentamos un poco más adelante certifica que la mayoría de los varones que protagonizan esta película tienen una sensibilidad diferente.
Hay una secundaria femenina, bastante mariliendre que no deja en paz al chico, pero sólo consigue morrearle cuando está convertido en Freddy. ¡Lo que hacen algunas por pillar!!
Momento cumbre: Durante una de sus pesadillas Jesse se levanta sonámbulo y se mete en un bar leather donde se encuentra con su profesor de deporte, el cual se lleva al muchacho al colegio y le obliga a dar vueltas al gimnasio. Mientras se está duchando, el profesor prepara toda su parafernalia S/M , sólo dios sabe con qué lascivas intenciones. Minutos después Freddy hace acto de presencia en las duchas, y raja al malvado docente.
“Dream Warriors” (1987)
Wes Craven decidió volver a meter la mano en su creación para esta secuela. Freddy tenía todas las cartas a su favor para convertirse en un negocio muy lucrativo...
Para esta ocasión se volvió a contar también con Heather Langekamp para interpretar a Nancy.
En este film Nancy ya está crecidita y trabaja en un sanatorio mental donde los adolescentes locales padecen pesadillas con Freddy, por lo tanto les administran Hipnocil, una droga para que no tengan sueños cuando se van a la cama.
Pero Freddy es un viejo zorro y encuentra la manera de liquidar a varios muchachos y muchachas incautos...
Esta vez la cordura es abandonada por completo y se establecen las reglas definitivas de la saga. Freddy es una especie de asesino todopoderoso que, cual Mortadelo, puede adoptar cualquier forma en los sueños de los jovenzuelos que sueñan con él. Un televisor asesino, un triciclo, un camello que sustituye sus cuchillas por jeringuillas cargadas con una droga letal...
Los chicos esta vez no están tan indefensos como en las películas anteriores, y desarrollan ciertas habilidades para combatir a Freddy en su propio terreno, de ahí el título “Dream Warriors”...
Por cierto, que en esta secuela se revelan nuevos detalles sobre el momento en el que una pobre monja fue violada por mil maníacos y concibió a nuestro héroe...
Momento cumbre: Uno de los mozos es aficionado a los títeres, y en una marioneta es convertido por Freddy, que sustituye los hilos que manejan este tipo de juguetes por las propias venas del mozo... Realmente gore y desagradable para tratarse de una película dirigida a las grandes audiencias...
“Dream Master” (1988)
La meada de un perro es el detonante que resucita en esta ocasión al tipo de las cuchillas. Los pobre supervivientes de la anterior entrega son aniquilados en la primera media hora de metraje de la película, pero la diversión no ha hecho más que comenzar.
Se repite el esquema de teenagers superpoderosos que hacen lo que pueden para matar a Freddy.
En esta ocasión la heroína es Alice, una chica apocada y freakie que, a fuerza de morir las chicas populares de su colegio, se erige en líder de los adolescentes acosados y , por si fuera poco, consigue ligarse al tio bueno y capitán del equipo de fútbol.
Se trata de la película estrenada en el momento de popularidad más alta de Krueger, y a pesar de ser una de las más denostadas por la crítica es imposible no disfrutar en este festival de estética ochentera de lo más tópica. Es como si se hubiese mezclado el concepto “Pesadilla en Elm Street” con las películas deportivas de la época como “Karate Kid” y “Rocky”. Una potente banda sonora llena de canciones A.O.R. Quinceañeros, góticos, heavys, punks... todas las tribus unbanas de entonces llenaron los patios de butacas y alquilaron masivamente esta película.
Momento cumbre: La chica deportista que se queda dormida en el gimnasio haciendo pesas. Freddy mantiene un duro pulso con ella hasta que consigue romperle los brazos, convertirla en una cucaracha y aplastarla finalmente como cualquiera de nosotros haría si nos topásemos con este asqueroso insecto...
“Dream Child” (1989)
Exactamente igual que le puede ocurrir a un Robbie Williams o a una Madonna cualquiera, todo fenómeno pop alcanza un momento de esplendor máximo tras el cual viene un periodo de reflexión y una búsqueda de la madurez. Estos momentos de lucidez suelen echar a perder a nuestras queridas estrellas, que, una vez tienen los bolsillos llenos con nuestro dinero, se lanzan a la caza de un público más maduro.
Los productores de la saga no iban a ser menos, y decidieron ellos mismos, sin contar con el público, que la quinta entrega sería algo más oscura, más de terror psicológico y esas chorradas. Ya estaba bien de tanto espectáculo de pirotecnia.
Alice y su novio Dan, los supervivientes de la cuarta parte, están esperando un bebé, y Freddy decide que ese feto será su pasaporte al mundo real. Hay por ahí un niño pululando que se aparece en los sueños de Alice, secuencias que recuerdan al expresionismo alemán y hasta al cine de Cronemberg, pero todo sin ningún sentido ni orden.
De todos modos esto no quiere decir que se renunciasen a las clásicas escenas llenas de gore y efectos especiales, que quizás son los únicos momentos interesantes de la cinta. El resto es un tostón y no hay por dónde cogerlo.
Incluso se atrevieron a modificar el maquillaje de Freddy, que a partir de ahora está más gordito.
Momento cumbre: La modelo anoréxica que se niega a comer se queda dormida durante la comida. Freddy, disfrazado de cocinero, ha cambiado sus cuchillas por cubiertos y obliga a la nena a comer hasta que, literalmente, revienta. Una idea que las instituciones estatales deberían rescatar para hacer campaña contra esta plaga del siglo XXI.
“Freddy´s dead, The final nightmare” (1991)
Ahora ya sabemos que nos engañaron, pero en aquel momento el sucio truco publicitario fue efectivo.
Después del estrepitoso fracaso de la anterior entrega era hora de intentar cerrar la saga con un poquito de dignidad y una buena traca final. Los ochenta ya habían terminado y el cine de terror se encontraba en sus horas más bajas, a la espera de que Wes lo resucitara en 1996 vía “Scream”
La premisa es bastante divertida: Springwood, el pueblo donde se han desarrollado las entregas anteriores, está convertido en un pueblo semi-fantasma donde los adultos se han vuelto majaras y ya no quedan niños ni adolescentes que liquidar.
En un refugio juvenil que hay en un pueblo vecino se esconde Greenblatt, el único superviviente del pueblo que queda. Como es de esperar, los muchachos que viven con él acaban metidos en una furgoneta rumbo a Springwood, e irán muriendo a manos de Freddy.
Un montón de estrellas invitadas participaron en esta despedida: Johnny Depp, Rosseane y su marido Tom Arnold, Alice Cooper ...
Esta vez los protagonistas son adultos, los responsables del albergue, interpretados por Yaphet Kotto (el negro de “Alien”) y Lisa Zane, una olvidada actriz de asombroso parecido con Madonna.
La producción esta muy cuidada, se trató de un final coherente, aunque tres años después Craven se encargaría de estropearlo todo...
Momento cumbre: Una visita completa por el interior del cerebro de Freddy ... Para la escena final había que ponerse unas gafas en tres dimensiones. Un truco que había caido en desuso pero que durante los años cincuenta y sesenta era el pan nuestro de cada día y que funcionó estupendamente en esta ocasión.
“Wes Craven´s New Nightmare” (1994)
Wes Craven ha estado desde 1984 perseguido por el éxito de la primera pesadilla. Tras el buen resultado de la primera decidió desvincularse del invento para hacer cosas más “serias” (“La serpiente y el arco iris”)
Volvió a meter mano en la serie produciendo al tercera parte.
Después intentó repetir la jugada creando a un nuevo asesino sobrenatural, con la esperanza de no perder el control esta vez y hacerse unos buenos dineros con las múltiples secuelas. “Shocker” fue un fracaso, obviamente.
Estaba tan rabioso Wes con el éxito de Freddy que decidió que él mismo se tenia que encargar de darle la puntilla definitiva para que nunca más volviera a dar dinero...
En esta película, protagonizada por Heather Langenkamp de nuevo, se narran los hechos que acontecen durante el supuesto rodaje de una nueva secuela de la saga.
Heather está casada con Chase, técnico en F/X y tienen un niño pequeño que pronto comienza a desvariar y a ponerse cuchillos en los dedos. Robert Englund, el propio Wes Craven y John Saxon también intervienen en este espanto, interpretándose a sí mismos.
Es fácil suponer que, una vez iniciado el rodaje de la película, Freddy invade el mundo “real” y acosa a la familia de Heather.
Todo acaba felizmente, por supuesto!! (Aunque el marido de Heather y la niñera fallecen)
Una película totalmente imprescindible, plana, absurda, aburrida...
Wes Craven aprendió la lección y , cuando acometió su siguiente proyecto, “Scream”, se aseguró que esta vez no dejaría escapara la gallina de los huevos de oro y dirigió todas las partes de la saga.
Momento cumbre: Ninguno!!!
“Freddy vs. Jason” (2003)
Esta reunión de psicópatas ya fue anticipada en 1993 en el final de “Jason Goes to hell: The Final Friday”. Durante casi diez años el proyecto se hizo esperar, y mereció la pena, pues el resultado es digno de las dos sagas y es respetuoso con las respectivas historias de Jason y Freddy.
Momento cumbre: Cualquiera!!!
Esta es, hasta el momento, la filmografía del Hijo de Cien Mil Maníacos. Se habla ya de una secuela de “Jason vs. Freddy”, pero quién sabe...
Todo un fenómeno del pop cuya efigie ha sido reproducida en multitud de objetos de merchandising: Novelas, comics, muñequitos, guantes, camisetas, posters...
Incluso en España llegó a ser editada “Freddy Magazine”, revista que fue evolucionando hasta convertirse en “Fantastic Magazine”, esa especie de Superpop para veinteañeros que se editó en los 90.
¿Recuerdan cuando Alaska se sirvió de la imagen del tipo de las cuchillas para promocionar su último disco con Dinarama??
Mr. Krueger fue concebido como una aterradora puesta al día del mito del hombre del saco y acabó convertido en el primer asesino de ficción que era vitoreado por los adolescentes que acudían en masa a ver sus películas. Todo un logro!!!
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