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Dana Plato:
Pobre niña Rica
Por Pornosawa


Orfandad

Aletargados en lo profundo del alma se desatan los sentimientos más ocultos. La pérdida, la tragedia arrebatada en torno a un origen difuso. Los padres que no existieron, la niñera que no tuve y el Duplo del orfanato. Todo esto en la Francia o Inglaterra del siglo XIX  e inicios del XX tiene cierta estética e incluso ética. Becky Sharp, Oliver Twist, Leandro Fernández de Borbón… Trocado el marco,  adaptado a la posmoderna California de mujeres embarazadas e irresponsables que gastan su menguado sueldo de camareras en discos de los Beatles, nos lleva de los claroscuros decimonónicos de Gèricault a las pinturas de Warhol.

Nada más kitsch, entonces, que el origen de nuestra protagonista: Dana Michelle Plato. Su madre le dio a luz a los 16 años en Maywood, California para 1965. Resulta difícil establecer un marco más pop, entre Grease y Hippie, que la California de los años 60. Seguramente fue concebida en algún concierto de los Beach Boys, en pleno coito playero luego de escuchar Surfin USA. Hete aquí que a su madre no realizó esto por primera vez, y tenía que cuidar a otro error sucedido hace casi dos años: un bebe de 18 meses.

La solución ya la saben Vds. por la Pantoja en su viaje equinoccial o el periplo al Corazón de las Tinieblas de Madonna: poner en vent…digo poner en adopción al niño.  En nuestro caso la cosa fue más oficial, y luego de pocas gestiones en junio de 1965 Dean y Florine “Kay” Plato adoptaron a Dana. No está confirmado que se la entregaran en una cajita con agujeros, como las malas lenguas dicen que la Pantoja obtuvo a su bebito incaico. Unos años después, la Plato comenzó a aprender las vocales, el inglés y la imprescindible disección de ranitas en la Sutter Jr. Hight School ubicada en Canoga Park.  Rodeada de Mini-Golf de Cocodrilos, Day Trippers y estrellas de serie B, nuestra joven Plato tuvo una infancia feliz hasta que a los siete años sus padres adoptivos decidieron amortizar la inversión convirtiéndola en una niña – anuncio. Como Marieta Bielsa de Médico de Familia, pero vocalizando un poquito mejor.

Realizó más de 100 anuncios de todo tipo de marcas en esta productiva infancia, estableciéndose como la niña perfecta por su dulce cara y sus rollizos mofletes. Incluso, llegó a optar por los papeles protagonistas de El Exorcista (1973) y Pretty Baby (1978), los cuales fueron vetados por su estricto padre adoptivo. E hizo bien, ya que ahí tienen la trayectoria posterior de Selma Blair haciendo porno Z y todavía peor la de Brooke Shields en plan tía vigoréxica ejecutiva en sitcom de esas que sólo le gustan a nuestro querido Carlosh.

Pero no se crean que el Cine fue ajeno a este incipiente Peggy Sue. Hará su debut en el medio en Return to Boggy Creek (1977), para luego aparecer en California Suite (1978), y la segunda parte de El Exorcista (1977). En esta última tiene una aparición escalofriante, terrible, como niña poseída que da sentimientos encontrados, cruzados, entre el miedo y el asco. Para muestra permanezcan atentos al Youtube a continuación:

 

 

El carácter pequeño-burgués de Hollywood, que prefirió siempre a la cara-bollo Tatum O´Neal (amor platónico del autor de este artículo), decidió no dar ningún Óscar a tal logro interpretativo, y así nuestra joven amiguita debió volver a una  afición anterior: el patinaje. Sí, el rollo Baycityrollero había dado fuerte a la niña, y parece que había llegado a superar las pruebas del equipo olímpico estadounidense. Geena Davis y su afición al tiro con arco no llegó nunca tan lejos. Esta afinidad no llegaría a más, y al final nuestra joven estrellita tendría su lugar en el universo Z americano iniciando su auge y caída. A finales de los 70, luego de una aparición en The Gong Show, Dana Plato fue contratada para un papel en la sitcom Diff´rent Strokes.

¿De qué estás hablando?

En 1978 Diff’rent Strokes hizo su aparición en la NBC, referente de la comedia televisada  y que por aquella época vivía la primera (y casi diría única) edad de oro de Saturday Night Live. Ubicada en la ciudad de Nueva York, en la edad de oro de la Black Xplotation, la premisa de la serie era una bomba: la adopción por parte del filántropo Phil Drummond de dos chavalines negros luego de la muerte de su progenitor. La muerte nunca se aclara, pero vamos que Vds. pueden ver cualquier película de Pam Grier e imaginarse los decesos más absurdos que quieran. Aunque parezca mentira, el choque multicultural © (Copyright Manu Chao, 2007) entre el clásico multimillonario WASP y dos mini-niggers en plan Jackson Five se ganó las audiencias estadounidenses…quizá a excepción de los estados sureños, más preocupados por John Denver y sus especiales de Nochevieja.
El papel de Dana Plato en la serie era limitado: hija adolescente y un tanto repipi de Phil Drummond. Kimberly Drummond ejercía el contrapunto perfecto de esnobismo frente a la jerga bronxiana de los dos negroides, mostrándose en la serie siempre con un perfecto uniforme escolar mientras los segundos aparecían en plan rebajas de Black Panthers.  Para refrescarles la memoria, aquí la tienen con rulos y todo:

 

 

Con su sonrisa pizpireta, cabello rubio y acento estirado, Dana Plato se convirtió en una pieza imprescindible del mosaico proto-ochentero de la serie,  obteniendo un buen contrato en una época donde la televisión de EEUU movía millones de dólares.  De hecho, el más entrañable de los hermanos, el simpar Arnold (que no Webster ¡Incultos!) inundó las revistas norteamericanas con su dulzura, mofletes y enanismo, siendo esto último algo que sólo supimos evidente cuando se presentó a las concurridas elecciones a gobernador de California en 2004.

 

 

Una temporada en el infierno

Parece que Plato se sentía reprimida en ese papel secundario, y para 1984 luego de su idilio con el rockero Lanny Lambert quedó embarazada. Como su papel con un bombo era tan absurdo como Isabel Presyler en una peli de Eloy de la Iglesia o Lydia Bosch protagonizando un anuncio de mazapanes, los productores decidieron largarla.  Se oyeron rumores sobre tensiones en el plato, e incluso una incipiente drogadicción. Las malas lenguas llegan a afirmar que llegó a tener una sobredosis con Valium a los 14 añitos, lo que superaría incluso el primer coma etílico de Massiel a base de Rioja Alavesa (Gran reserva) a los 15 años. Plato pudo volver a ver Arnold por encima del hombro – en todos los sentidos – en una aparición para la última temporada, donde su personaje llegó  a tener problemas de bulimia en esas tramas secundarias absurdas que tanto han hecho por la carrera de algunos guionistas en Globomedia.

 


 

 

Pero ¿Acaba todo en la televisión americana? ¡Qué va! Nuestra joven adolescente lo tenía todo para triunfar en la América de los años 80. Era una Teen decidida, y estaba dispuesta a cualquier cosa para romper en la industria y quitarle el cetro faldicorto a la ya caderona Brooke Shields.  ¿Qué pasó entonces? Pues que acabó protagonizando las películas más cutres, más viruetiles, como Bikini Beach Race  (1992) y Lethal Cowboy (1995). Para colmo de males, su madre falleció de un marichalazo en 1988, justo en lo más bajo de la carrera de Plato. ¿Qué hacer si la tele y el cine te rechazan? Puesto que en aquella época todavía no existían los realitys, Plato optó por el clásico desnudo en PlayBoy para 1989. En éste contó con la ayuda de la mejor amiga del género femenino en este final de década: la silicona.

En 1991 la niña que había interpretado la repipi más entrañable acabó en Las Vegas trabajando en una lavandería. No mucho más tarde, intentó atracar un videoclub con una pistola falsa. Sólo robó 200 dólares, siendo arrestada poco después. Ni para robar valía la niña oyes… Si se hubiera liado con un tío experimentado en estas lides, estilo José Luis Manzano, seguro que habrían acabado los dos a caballo entre México y Colombia. Y es que en 1992 a la Plato se le volvió a arrestar por el tema del Valium.  Esta vez estuvo 30 días en la cárcel, ayudando al tonto de Tim Robbins a poner el póster bien antes de escapar.
¿Cómo podría relanzar su carrera? ¿Cómo volver a ser una estrella? Después de la tele y el cine, sólo quedaba un medio por probar: el videojuego.

Diva virtual que lo pasa fatal

Con la primera popularidad de los soportes ópticos para inicios de los 90, las distintas compañías sacaron accesorios que ofrecían soporte CD-ROM. SEGA fue una de éstas, lanzando en 1992 el MEGA-CD para MegaDrive /Génesis en América. Puesto que el CD-ROM ofrecía mucha más memoria, el camino a los juegos con muchos videos digitalizados estaba abierto, y en esto que SEGA USA produjo un título mitad película mitad videojuego contando con las estrellas más serie B. ¿Adivináis quién estaba en la lista de los ejecutivos de SEGA? Exacto, Dana Plato. El juego habría de llamarse Night Trap, y mezclar el terror adolescente con niñatas en polainas. Una fórmula de éxito fácil, y es que la sangre y las quinceañeras son siempre un reclamo seguro, al contrario que un niño autista iraní mirando un árbol
Como supondrán los avezados lectores, Night Trap fue un absoluto fracaso, siendo un horror jugable que mezclaba la aventura gráfica con la acción y teniendo una cutre-trama en la cual seguíamos a un grupo de amigas en una fiesta de pijamas que acababa siendo asaltada por una especie de ninjas violadores. Todo ello en 1992, cuando el comprador potencial de una Super Nintendo era gente del estilo de Ralph Wiggum (como yo con 12 años).  Es memorable la persecución final, que era algo así como el Dragon’s Lair pero con hombreras:

 

 

La violencia casposilla del juego (que raro que no hayan publicado sobre él en la 2000 maniacos o el Mondo Brutto…), también desató una polémica gubernamental sobre la regulación en los videojuegos, lo que llevó incluso a su retirada de algunos centros comerciales. Otro fracaso en la trayectoria de Plato, que ya no volvería a salir de los circuitos trash.

Me siento extraña

¿Por qué había fracasado Night Trap? Plato consideró que tenía que ver con el tamaño de sus pechos, volviendo a aumentárselos en 1994. Con semejantes pectorales, la puerta al porno estaba ya abierta. Ahora bien, Plato fue una chica con clase, y en lugar de hacer cosas raras en una limusina como en la actualidad optó por el género erótico.

En 1988 ya habría mostrado lomo en Prime Suspect (1989), pero siempre desde una óptica heterosexual. Straight que dicen allí.
“Demasiado light, hay que superar el fontanedismo de Rocio Dúrcal y la ex del Jefe del Estado, y el de Victoria Abril con el señor ese que se parece a Stephen Fry en Felpudo Maldito” debió pensar Plato, que acabó aceptando el rol de lesbiana en la película de 1998 Different Strokes: The Story of Jack and Jill...and Jill.

 

 

El cachondeo de jugar con el título de la serie que le dio la fama iba acompañado de escenas tórridas pseudo-pornográficas en jacuzzis o duchas. De acuerdo con la estética americana basura, todo tenía el rollo californication con horrorosos sillones blancos y una abundante frondosidad (tanto en las plantas como en…ejem…). 

Como método de publicitar la película, Plato decidió salir del armario en la portada de la revista para las rosanas norteamericanas llamada Girlfriends. Toma ya, una tipa que había quedado embarazada de un rockero se confesaba del culto iniciático de la isla de Lesbos. ¿Qué le quedaba a este pobre juguete roto por hacer?

 

 

 

 

 

 

Confesiones con Howard Stern

¿Dónde van las estrellas cuya luz se apagó? En América, al Show de Howard Stern. Si con toda contundencia podemos llamar a Oprah Winfrey la María Teresa Campos americana, también podemos realizar esta comparación entre Howard Stern, y Pepe Navarro. Stern, que siempre ha gustado del “lao más salvaje de la vida” que cantaba el tonto de Albert Plá, entrevistó para finales del 99 a Plato en su concurrido programa de radio.

Estaba arruinada, y sólo le quedaban 150 dólares ya que su abogado le había robado gran parte del dinero. Se declaró convaleciente de adicciones múltiples, aunque limpia desde algunos años atrás. Llegó a llorar en antena cuando algunos oyentes la recordaron los tiempos en los cuales era una de las criaturas más dulces de la televisión americana. Era una especie entrevista final, había algo lúgubre en algunos periodos. Acabada la entrevista, Stern anunció la aparición de Plato en una exposición bizarrota en Chicago, en plan convención de estrellas acabadas. A donde irían gente como Ismael Beiro e Iván de Gran Hermano si fueran estadounidenses.

Un día después de la entrevista, que irónico, marchó en coche junto a su nueva pareja a la California que la había visto nacer. Pretendía reanudar su carrera, quizá como estrella invitada, aunque no hubo de tener tiempo. En Moore, Oklahoma, se pasó esta vez con los tranquilizantes muriendo el 9 de mayo de 1999. Las autoridades federales establecieron el suicidio como causa de la muerte.
Si esta pobre niña había sido concebida bajo el ridículo plagio de Chuck Berry que hicieron los Beach Boys con Surfin’ USA, quizá su triste deceso merezca una canción un poco mejor de estos tipos:

 

 

 

I can hear so much in
your sighs

And I can see so
much in your eyes
There are words we
both could say

But don't talk, put your
head on my shoulder

 

 

 

 

19 de octubre 2007

 

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