Estás aquí > Archivo>Television>Cuatro
 


Cuatro... ¡Que chapa!!
Por Carlosh

No puedo con Cuatro. La nueva cadena de Prisa es un auténtico espanto que, por muy mal que quede decirlo, es más soporífera que La 2. Esta emisora es una triste sucesión de programas y espacios que no son más que el paradigma de lo políticamente correcto... ¡y de lo totalmente aburrido!

Channel Número 4, Cuatrosfera, el afortunadamente extinto 6 Pack… La programación del nuevo canal desprende el mismo tufo rancio y anacrónico que desprenden otras joyas de Prisa como El País Semanal o “A vivir que son dos días” de la Cadena Ser. Señores, que la tele está para entretener nuestros momentos de ocio, si quiero recrearme en un oasis de cultura y de corrección política ya me encargaré de ir a las entretenidísimas conferencias que organizan las Cajas de Ahorro.

No estoy diciendo que Cuatro debería reponer Hotel Glam, solamente condeno que analizando la parrilla los únicos espacios que se salvan de la quema es la emisión, por primera vez en abierto, de series extranjeras de estreno. El webmaster de esta página me matará por lo que voy a decir, pero hasta la reposición de Melrose Place y Buffy Cazavampiros no hace más que demostrar el cutrerío de este canal. (Nota del Webmaster: Nada que objetar a la opinión de una persona a la que le gusta "Sabrina, la bruja adolescente"y "Embrujadas"). Aunque nos las intenten endosar la emisión de estos dos espacios como “series de culto” la presencia de ambas en la parrilla responde a una realidad bien distinta: “series de saldo”. Vale, a nosotros nos encantará volver a disfrutar de las aventuras de Sarah Michelle y de las maldades de Heather, pero para el espectador medio, esta redifusión le huele igual de mal que nos olería a cualquiera de nosotros la repetición de las corridas de toros que comentaba Matías Prats padre.

Hablando de tirar de archivo a partir del filón que significa comprar programas por cuatro duros y ponerles la etiqueta “de culto”… La decisión de reponer Humor Amarillo sólo podría ser más patética si la completasen con la re-emisión de “La Bola de Cristal”. Lo bonito de echar de menos algunos programas es precisamente porque significaron algo en el pasado. Un pasado que más vale no remover porque sencillamente nuestras demandas de televisión han cambiado. Miren que triste final tuvo la última edición del “Un, dos, tres” o piensen que aburrido sería que en Gran Hermano 8 entrase el mismo casting de la primera edición. Se dice que Cuatro quiere reponer “V”. Por favor, por respeto a los grandes momentos que nos hizo pasar Diana con sus licras, sus cardados, su lengua bífida y su dieta a base de roedores, no manchen la memoria de un clásico televisivo.

El programa más bochornoso de Cuatro es, sin duda, el magazine de Boris y Ana García Siñeriz. Ese glamour que presuntamente rodea a Channel Número 4 -y que huele a perfume barato en plan “Promesa de Lola Herrera” o “Brummel”- es insoportable. Los programadores que tildan el programa de glamouroso deberían saber dos cosas que el glamour nunca ha sido ni heterosexual ni de izquierdas y, por mucho que esté presentado por Boris Izaguirre, este programa rezuma sobre todo lo primero: Solo a unos heteruzos como son los de La Trinca se les ocurriría precisamente poner a Boris como sinónimo de clase y estilo. Claro, son los mismos que pensaban que los trapos que les ponían a los triunfitos eran fashion por ser Custo.

Por otra parte, me parece estupendo que no quieran hacer información sobre corazón –¿por qué coño el corazón es de segunda categoría y el deporte no? - pero es que hasta la Carta de Ajuste es mil veces más amena que las interminables tertulias de Boris y Ana temas que a nadie le importan o el enésimo intento de hacer una sección a partir de la idea de “Te vamos a cambiar de look”.

Por otra parte, Noche Hache puede resultar un programa ameno, pero por favor, no nos lo vendan como novedoso. El late night de Cuatro no es más que un spin off de “La Noche de Fuentes”: entrevistas preparadas con anécdotas cómplices, análisis satírico de la actualidad, apariciones puntuales de colaboradores que dan la réplica-desastre a la conductora del espacio… Vamos, típico maga-show de la Factoría Globomedia.

La cutrez que parece reinar en el departamento de programación del canal hace que hasta las buenas ideas lleguen a muy mal puerto. Así, el concurso “Soy el que más sabe de televisión del mundo” podría resultar muy divertido si reestructurasen el formato o Cuarto Milenio molaría más si ahondasen en temas realmente escabrosos, divertidos y, porque no decirlo, un poco sensacionalistas. En cambio deciden hablar de unas huellas de unos dinosaurios que pudo haber en Teruel después de la glaciación novena del periodo caucásico de su puta madre. Lo dicho, un coñazo.

En definitiva, que estoy súper en contra de Cuatro. Pero más en contra estoy de las personas que defienden el canal… porque son las mismas –o quizás alguna más- que hasta la aparición de esta cadena aseguraban ver La 2 y que decían que Informe Semanal era el programa que más interés les despertaba.

 

09 Febrero 2006

Opina en nuestro Foro

Enlace recomendado

 
© 2005 La Mesa Camilla