Chulos de saldo
Por Femme Fatale
El denominado "cine de acción" es un género que en la gran mayoría de los casos debería ponernos los pelos de punta.
Más que por sus tramas de violencia y acción a raudales, muertos, explosiones, tiroteos y combates cuerpo a cuerpo, por los actores que en ellas dan vida a los presuntos héroes.
Parece generalizarse la necesidad de que el protagonista sea un pésimo y nefasto actor, generalmente especializado en algún tipo de lucha asiática o arte marcial, que exhibe sus habilidades en grandes dosis.
Mencionar (si es que puede ser mayor aún la desgracia) el bajo presupuesto de alguna de estas producciones, donde las explosiones son menos peligrosas que la quema de 4 petardos falleros.
Síganme a lo largo de este recorrido espeluznante y descubrirán los oscuros entresijos del género. En esta ocasión he escogido, para todos ustedes, 4 ases de la acción. Pasen y vean!
Bruce Willis
Este hombre es mi favorito dentro de todos los héroes y sub-héroes que han desfilado por el 7º arte. Bruce es el antihéroe caradura pero simpático, el chulito que recibe un palizón del horror y tiene la frase cómica a punto para deleite de todos sus espectadores. El mejor, señores.
Le conocimos a nivel mundial por "Luz de luna", pero como ahí no había mucha acción, más que la que intentaba traerse con la monja de Cybill Shepard, pongamos nuestras miradas sobre sus pelis de acción-acción.
Willis adquirió su fama de héroe de acción gracias a "La jungla de cristal", película que daría a conocer su más destacada seña de identidad: camiseta blanca de tiras llena de manchas y sietes. Creo recordar que la única película en que la camiseta no es blanca es en "El quinto elemento". Pero sigue siendo el mismo corte, no se preocupen.
Con el cuerpo serrano y jotero destrozado por las palizas y las explosiones pero siempre a punto para soltar alguna gracia.
Y es que deseábamos que acabaran las escenas de penuria para oirle decir sus paridas habituales, la salsa de todas sus películas, con esa pose chulesca y macarra y su sonrisa torcida de perdonavidas. No olviden ver "El último boyscout", o arderán en los infiernos!!
Si lo piensan por un segundo, Bruce siempre interpreta el mismo tipo de papeles, siendo el de ex_policía con métodos poco ortodoxos su preferido. La línea que ha seguido Willis ha sido la del cine de acción, pero ha habido algunas que nos han dejado con la boca abierta.
Como por ejemplo, la incursión en lo paranormal, de la mano de "El sexto sentido" o "El protegido". Una de mis escenas favoritas del cine es en "El sexto sentido", cuando el niño rancio confiesa a Willis que en ocasiones .... ve muertos!!
Fíjense en la cara de nuestro hombre, no le está haciendo ni puto caso al niño, está en la luna en un momento tan revelador!! Un no parar de reir.
Su faceta de ligoncete la pone a punto en "Cita a ciegas", con Kim Basinger, a la que intenta embaucar con sus simpáticas artimañas de Casanova de saldo, a la vez que se ve envuelto en una trama paralela.
Y es que el humor no solo combina con la acción, sino también con la seducción. No lo olviden: puede ser su mejor arma.
¿Recuerdan el horrible fenómeno de películas sobre fetos o recién nacidos que hablaban como señores de 60 años?? En "Mira quién habla", Bruce presta su voz a un feto. No se me ocurre comentar nada más.
Pero hablando de su voz, es imprescindible adorar aquí y ahora a su doblador español, el inefable Ramón Langa, que lo mismo dobla a Bruce, que presenta un programa de sucesos tipo "Alerta 112" o hace un anuncio en una radio aragonesa para vender adosados en una urbanización de Los Monegros.
Y hablemos finalmente, de su aparición en "Pulp Fiction", como boxeador que se mete en malos asuntos, todo por recuperar el reloj que su padre conservó para él con mucho esfuerzo (no les daré detalles del esfuerzo).
La presencia de la enigmática Maria de Medeiros como su infantil novia cierra la jugada. Les diré que la escena en que Bruce pregunta a la Medeiros que qué va a desayunar me parece divina. Vívanla en su vida real. Se lo recomiendo.
Jean Claude Van Damme
Uno de los hombres favoritos de La Mesa Camilla, aunque por motivos distintos a los de sus capacidades como actor. Y es que este hombre nos apasiona.
Jean Claude repite en sus films el festival de pataditas de kickboxing tan cargadas de erotismo que nos consume vivos.
Y es que en sus pelis se ve envuelto en unas aventuras desquiciadas en las que viaja a Tailandia y se ve inmerso en el cruel mundo del kickboxing de arrabal, lucha contra un clon de si mismo (hasta en 3 películas aparece el tema del doble!) o como miembro de la Legión francesa en Africa, donde tiene que luchar en los circuitos más canallas.
Van Damme siempre busca justicia, para si mismo, o para algún amigo asesinado, torturado o contra el que se ha cometido alguna vileza.
Hilando muy fino (y tómenlo como una teoría personal), Yanclod (llamémosle así cariñosamente) en su robótico papel en "Soldado Universal" podría ser perfectamente la inspiración de nuestro osito panda favorito: el de los antivirus.
Y es que en "Soldado Universal", se las veía y deseaba para combatir al más famoso archienemigo de todos los tiempos: el mostrenco Dolph Lundgren, un sueco rubio y gigantesco que, como Ivan Drago, ya le hizo sudar sangre al bueno de Rocky.
Pero lo que seguro que ustedes no conocen son los tristes comienzos de este belga, más famoso que la birria esa del Manekken Pis o que los míticos y empalagosos chocolates belgas.
Encuentran elástico a este caballero, que aprovecha cualquier oportunidad para abrirse de piernas entre dos sillas? Normal, el jovencito Yanclod fue apuntado a clases de ballet, que compaginaba con su formación en karate.
Pronto el ballet fue abandonado, y nuestro mocetón siguió con las patadas karatekas que le condujeron al título de Campeón de Europa de karate.
Perfecto: solo falta montar un gimnasio, como todo medallista y a vivir.
Pero parece ser que los gimnasios de karate solo funcionan bien en el pueblo del niño de Karate Kid, y Yanclod emigró a USA para sacar partido a sus habilidades.
No hemos mencionado qué tipo de habilidades: las que comenzó demostrando fueron las de chofer o repartidor de pizzas. Hasta que llegó su gran oportunidad: intervenir en un capítulo del culebrón "Santa Barbara" haciendo de stripper. A partir de este momento, nuestro chico favorito empezó a tener papeles en producciones más o menos cutres hasta llegar a lo que es en la actualidad.
Yanclod lo intenta, no vamos a negárselo. Como director ha perpetrado una película y ha escrito los guiones de algunas en las que ha participado, con los resultados por todos conocidos. Esperemos que haya hecho el suficiente dinero como para vivir de las rentas, porque lo que es actualmente, le tenemos en el dique seco.
Una de las últimas y más espeluznantes pelis de este hombre es "Abominable", en la que, por lo visto, es un guardabosques que se las tiene que ver con un bigfoot y debe liquidarlo a dase de patadas. Una muestra más de que las artes marciales son apropiadas para cualquier situación de la vida. Vayan corriendo a apuntarse a su gimnasio más próximo!
Chuck Norris
Lo de este abuelete no tiene nombre! Chuck es eterno, y si no, hagan memoria y piensen desde cuándo llevan viéndole ejercer de karateka por las pantallas.
A Chuck hemos de reconocerle todos sus premios ganados en karate, pero no estamos aquí para alabar, sino para justo lo contrario.
Vamos allá, saquen las uñas, mis pequeños Lobeznos...
Gran parte de los jovenzuelos de hoy conocerán a este hombre por la serie de tv "Walker, Texas Ranger", en la que Norris interpreta a un miembro de este cuerpo de policía y se ve envuelto en tramas en las que siempre y de forma "casual" tiene que sacar a relucir sus habilidades luchadoras. Pero esta serie no se limita únicamente a mostrar espectaculares escenas de lucha, sino que hemos podido seguir la vida privada del protagonista, siendo atónitos testigos de su enamoramiento de la mujer de su vida ¡o el nacimiento de su hijo!.
Y es que Chuck es, ante todo, lo que podríamos llamar una bella persona.
En la gran pantalla, han sido exitosas las sagas de "Desaparecido en combate" y "Delta Force", ambos claros productos de la "era Reagan", con Chuck en el infierno vietnamita en la primera y luchando contra unos malvados árabes terroristas en la segunda.
El mérito de "Desaparecido en combate" radica en que fue la primera película en la que un hombre de acción se las veía y deseaba en Vietnam. Siguiendo su estela vendrían "Rambo" y todas esas películas en las que dejaban suelto al héroe por Vietnam aniquilando amarillos. Aún y todo, Estados Unidos perdió esa guerra. Incomprensible con tanto hombre tan altamente preparado por allí.
En el plano personal, Norris es algo así como una hermanita de la caridad, sin grandes escándalos ni hijos saliendo de debajo de las piedras.
Incluso ha escrito libros de auto-ayuda y su propia autobiografía con el sugestivo título "El secreto de la fuerza interior", y llevado a cabo campañas contra las drogas (Kick drugs), para que los jóvenes no cayeran en el caballo.
Hasta es miembro destacado de una fundación para niños con enfermedades terminales.
Y no crean que este hombre es en absoluto aburrido: para comprobarlo, pongan la tv en Antena3 a las 4 de la mañana y podrán disfrutar con un Chuck de 100 años pero sorprendentemente elástico y el comercial del Ab Flex, o similar. Un aparato con el que nos enseña a mantener el body en forma.
Como el suyo, vamos.
Y la gran incógnita: tanto tiempo siendo un hombre público y nunca nadie le recomendó cambiar de estilismo?? Dónde va con esos pelos y ese bigote!!
A esto se le llama terrorismo capilar.
Steven Seagal
Si tenemos que pensar en las mejores escenas de acción, en las tramas terroristas más sofisticadas y en los más viriles repartos de puñetazos que hayamos visto en las películas nunca pensaríamos en él. Con su perenne coleta al viento y su característica inexpresividad, Steven Seagal es el peor "actor de cine de acción" de todos los tiempos, merecedor de este as de la baraja, solo comparable al de Sadam en la famosa baraja de Bush en Irak.
Discutible lo de actor por completo, Steven se limita a moverse por la pantalla con esa máscara que nos deja totalmente fríos. Y a repetir siempre el mismo rosario de golpes de aikido, patadas voladoras y verse inmerso en voladuras de barcos y demás. Desempeña profesiones de lo más variopintas, como la de cocinero justiciero.
Todo muy espectacular, aunque simplemente eso.
Pero las habilidades de este buen hombre no se limitan al reparto indiscriminado de leña: es músico, budista, escritor y que pertenece a una asociación humanitaria. Esperemos que lo haga bastante mejor que como actor.
Aunque pasemos a su vida personal, muchísimo más interesante que la profesional, de la que no se puede sacar nada de provecho.
La mujer de la vida de Seagal solo podía ser de un color: de rojo. Kelly LeBrock, la inolvidable protagonista de "La mujer de rojo" fue su legítima hasta 1994, año en que se separaron por "diferencias irreconciliables". Pero ésta fue su última esposa.
Anteriormente este pichabrava había estado casado con una oriental desconocida y con una tal Adrienne La Russa, que le abandonó al descubrir que LeBrock esperaba un hijo suyo.
Vemos que el de la coleta se movía por terrenos pantanosos....
Contengan la respiración: Seagal tuvo una relación con la niñera de sus hijos con LeBrock, e incluso de ahí salió una hija. Así que haciendo un cómputo de chavalería, Seagal tiene 8 churumbeles a su cargo. Menuda tropa!
Tan dedicado estaba a su agitada vida personal que no le dio tiempo a echar un ojo al método Stanislavsky y mejorar su habilidades actorales. Y así le ha ido.
Por otra parte, las sucias conexiones de Steven con la mafia de Los Angeles y sus oscuros asuntos en los que había detectives privados involucrados, le han llevado a verse inmerso en áridos procesos judiciales. Y es que esta mosca muerta llegó a contratar a un ex_convicto para que diera unos sustitos a un reportero que metía las narices donde no le llamaban.
En definitiva, que si Seagal no hubiera hecho aportación alguna al mundo del cine, y se hubiese hecho un culebrón de su vida, el mundo entero le estaría más agradecido.
Ni me molesto en comentar una sola de sus películas, que son todas nefastas.
Me despediré de todos ustedes con una de las frases más memorables de Bruce Willis en su peli "El gran halcón":
- Cuánto tiempo has pasado en la cárcel?
- (Willis) Digamos que no pude ver E.T.
Vayan practicando sus mejores golpes: a la nariz, a la barbilla, y no descuiden el que va a la entrepierna, como me recomienda mi profesora de combat.
Hay que estar preparados para cualquier imprevisto, señores, que hay mucha gente mala suelta por el mundo.
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